De la mano del investigador Haritz Ayarza, del Future Oceans Lab, en el marco del proyecto SOST-Erizo. Permite identificar riesgos que afectan al futuro de este recurso, actualmente en situación crítica
El CIM-UVigo se alía con las cofradías para crear una herramienta digital que mejora la sostenibilidad de la pesquería del erizo de mar. El autor principal del estudio es el investigador del grupo Future Oceans Lab del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo, Haritz Ayarza, quien ha diseñado el primer índice integral de sostenibilidad para evaluar la pesquería artesanal del erizo de mar en Galicia. Esta herramienta, generada mediante un proceso de co-creación con pescadores y cofradías, permite identificar riesgos ecológicos, sociales, económicos y de gobernanza que afectan al futuro de este recurso, que se encuentra actualmente en una situación crítica.
El desarrollo del índice forma parte del proyecto SOST-Erizo, promovido por el programa Redemar de la Xunta de Galicia, que fomenta la colaboración entre el sector pesquero y los organismos científicos gallegos para compartir conocimientos, identificar necesidades y buscar soluciones conjuntas a los retos del sector.
La pesquería del erizo de mar es una de las más importantes del litoral gallego, pero también una de las más vulnerables, ya que, como explica Haritz Ayarza, «atraviesa un momento crítico, con claras señales de sobreexplotación y una gran dependencia económica del recurso». Por este motivo, el investigador del CIM (centro que forma parte de la Red CIGUS) considera que «existía una clara necesidad de contar con herramientas específicas que permitieran evaluar su sostenibilidad de forma integrada. Nuestro objetivo era cubrir este vacío, promover nuevas formas de colaboración entre pescadores, científicos y administración y ofrecer un instrumento adaptado a la realidad gallega que apoyase la toma de decisiones y anticipase riesgos».
Junto con Ayarza firman el estudio Elena Ojea, Julia Ameneiro y Juan Bueno-Pardo, del Future Oceans Lab, junto con Iratxe Rubio y Elena Fontán, de Mareira Bizi Sociedade Cooperativa Galega, y Pedro Cuíñas, del Centro de Investigaciones Marinas (CIMA).
Identificar riesgos mediante un proceso de co-creación
El índice se desarrolló mediante un proceso participativo con dos cofradías, una del norte y otra del sur de Galicia, a través de cuatro talleres de trabajo. Los pescadores actuaron como socios del proyecto y participaron activamente en la selección, definición y validación de los 19 indicadores que componen la herramienta.
Durante el proceso, el sector aportó su conocimiento ecológico local, revisó la propuesta científica inicial y contribuyó a orientar las decisiones metodológicas. Además, los participantes probaron los resultados mediante una aplicación digital interactiva. «Los pescadores no solo aportaron información, sino que orientaron las decisiones metodológicas y ayudaron a garantizar que el índice reflejase fielmente la realidad del día a día de la pesquería»»», subraya Haritz Ayarza.
El estudio muestra que la sostenibilidad de la pesquería depende de muchos más factores que la abundancia del erizo. «Entre los principales riesgos detectados se encuentran un importante declive del recurso, percibido de forma generalizada, y la elevada presión extractiva asociada a la demanda comercial. También se identificaron debilidades de gobernanza, especialmente en aspectos como la participación en la toma de decisiones y la coordinación dentro de las cofradías, así como conflictos internos entre colectivos que afectan a la cohesión del sector y desigualdades de género que dificultan la capacidad de adaptación de las mariscadoras», afirma Haritz Ayarza. «Una de las sorpresas más relevantes fue comprobar que la dimensión de gobernanza explicaba más diferencias entre cofradías que los factores ecológicos».
Una herramienta transferible para mejorar la gestión pesquera
El índice permite evaluar de forma integrada la situación de una pesquería artesanal y priorizar acciones de mejora. Su diseño digital y participativo facilita su uso en la revisión de planes de explotación, en la monitorización de cambios ecológicos y socioeconómicos, en la identificación de tensiones internas o desigualdades emergentes, así como en el fomento del diálogo entre la administración, el sector y la comunidad científica. La herramienta es fácilmente adaptable a otras pesquerías artesanales de Galicia y a territorios con características similares. «Más allá del propio índice, el proceso participativo permitió fomentar el diálogo, la confianza y una comprensión compartida entre pescadores y gestores. Esto demuestra que los índices participativos pueden servir tanto para generar evaluaciones significativas como para fortalecer la colaboración», explica Ayarza.
El estudio también subraya el valor del conocimiento ecológico local y la necesidad de mantener procesos colaborativos continuados para mejorar la gestión pesquera. «La co-creación no solo genera mejores herramientas, sino que también mejora la confianza y la gobernanza. La presencia continuada, la transparencia y la reciprocidad son esenciales para avanzar hacia una gestión más justa y sostenible».
Este trabajo también ofrece aprendizajes fundamentales para futuras iniciativas de gestión sostenible. En concreto, pone de manifiesto que el conocimiento ecológico local es esencial para comprender correctamente el funcionamiento del ecosistema y que la participación activa del sector aumenta la legitimidad de las herramientas, facilitando su adopción real. Además, los procesos colaborativos permiten visibilizar desigualdades internas, tensiones históricas y necesidades del sector que, de otro modo, pasarían desapercibidas.
En definitiva, la confianza solo se construye mediante una presencia continuada, la transparencia y la reciprocidad, y no se alcanza con proyectos puntuales.
El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad y el impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER Galicia 2021-2027.
Fuente: DUVI


