De Vigo a Japón para estudiar nuevas soluciones frente a las mareas rojas

De Vigo a Xapón para estudar novas solucións fronte ás mareas vermellas

La investigadora del CIM Rocío Blanca Sújar realiza una estancia en Sapporo. Explora el potencial de las macroalgas para frenar las proliferaciones de algas nocivas

Rocío Blanca Sújar, investigadora predoctoral del grupo de Oceanografía Biológica del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo, está realizando una estancia de tres meses en el Civil Engineering Research Institute (CERI), perteneciente al Public Works Research Institute de Sapporo (Japón), para avanzar en la búsqueda de nuevas estrategias naturales frente a las mareas rojas. La estancia está financiada por la Agencia Estatal de Investigación a través de la ayuda para la formación de doctores vinculada al proyecto Biotox, centrado en el control biológico de la formación y del potencial tóxico de las proliferaciones de algas nocivas.

La investigación doctoral de Rocío Blanca, dirigida por los profesores Eva Teira y Emilio Fernández-Suárez, estudia las interacciones entre el fitoplancton productor de toxinas y su microbioma, es decir, las comunidades de bacterias y otros microorganismos asociados a estas microalgas. El objetivo es comprender cómo estas relaciones pueden influir en el desarrollo, mantenimiento y toxicidad de las proliferaciones de algas nocivas (HABs, por sus siglas en inglés), conocidas popularmente como mareas rojas.

La tesis se desarrolla principalmente en la ría de Vigo, un ecosistema de gran relevancia ecológica y socioeconómica debido a la intensa actividad marisquera y acuícola que sustenta. Las mareas rojas constituyen una de las principales amenazas para estos sectores, ya que pueden obligar al cierre temporal de las zonas de producción para evitar que las toxinas acumuladas en los organismos marinos entren en la cadena alimentaria. Además, estos episodios aumentan en frecuencia e intensidad en diferentes regiones del mundo, por lo que avanzar en su conocimiento y desarrollar nuevas herramientas para su gestión constituye un reto científico y ambiental de primer orden.

El potencial de las praderas de kelps

Durante su estancia en Japón, la investigadora colabora con el equipo liderado por el doctor Nobuharu Inaba para analizar el papel de las praderas de macroalgas, especialmente de las conocidas como kelps, como posible herramienta de control biológico de las proliferaciones de algas nocivas. Estos bosques marinos constituyen ecosistemas altamente productivos, albergan una gran diversidad de microorganismos y desempeñan funciones ecológicas esenciales en las zonas costeras.

El trabajo se centra en la caracterización del microbioma asociado a las kelps y en la evaluación de su capacidad para regular especies fitoplanctónicas nocivas. Además, se investigará la presencia de bacterias con actividad alguicida y se analizará si la conservación o restauración de estos ecosistemas podría contribuir a reducir la aparición o intensidad de las mareas rojas.

Hokkaidō y las Rías Baixas, dos laboratorios naturales

La elección de la isla de Hokkaidō como destino de esta estancia responde a las similitudes que presenta con las Rías Baixas. Ambas regiones sustentan una importante actividad acuícola y marisquera y dependen en gran medida del buen estado de sus ecosistemas costeros. Estas características convierten ambos territorios en laboratorios naturales comparables para estudiar las proliferaciones de algas nocivas y evaluar posibles soluciones basadas en la naturaleza.

Además de contribuir al desarrollo de su tesis doctoral, la estancia permitirá a la investigadora incorporar nuevas metodologías experimentales, fortalecer colaboraciones internacionales y generar conocimiento de utilidad para el estudio y la gestión de las mareas rojas en las costas gallegas. La comparación entre ambos sistemas costeros ofrece, además, una oportunidad para identificar procesos ecológicos comunes y explorar estrategias aplicables en otras regiones afectadas por este fenómeno.

«La estancia está siendo una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel científico como personal. Estoy aprendiendo nuevas metodologías y trabajando con un equipo con una amplia experiencia en ecología costera, lo que me permite abordar mi investigación desde perspectivas diferentes. Espero que esta colaboración aporte nuevos conocimientos para mi tesis y siente las bases de futuras colaboraciones entre Galicia y Japón», destaca Rocío Blanca.

Los resultados obtenidos contribuirán a ampliar el conocimiento sobre las interacciones entre los microorganismos marinos y el fitoplancton tóxico, así como sobre el potencial de los ecosistemas de macroalgas para favorecer la regulación natural de las proliferaciones de algas nocivas, abriendo nuevas vías para la protección de los ecosistemas costeros y de las actividades económicas que dependen de ellos.

El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad y el impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 2021-2027.

Fuente: DUVI

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)

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