Liderado por personal investigador del CIM, el trabajo, financiado por la Diputación de Pontevedra, confirma que es posible simplificar el análisis ambiental y utilizar herramientas más económicas para democratizar el proceso
El proyecto AQUASENSE, liderado por la investigadora Vanesa Romero del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo, aporta soluciones analíticas más accesibles, portátiles y adaptables a entornos no especializados para la detección de contaminantes en aguas naturales.
El trabajo, financiado por el programa de ayudas de la Diputación de Pontevedra, se centró en el desarrollo de soluciones sostenibles y accesibles para detectar contaminantes como metales pesados o compuestos nitrogenados en aguas naturales, apostando por dispositivos analíticos portátiles y de bajo coste fabricados con materiales como la celulosa. Además, utilizó la miniaturización como alternativa a las técnicas convencionales, reduciendo costes, residuos y complejidad. Se trata de una iniciativa que combina innovación, química verde y responsabilidad social para mejorar la vigilancia ambiental de las aguas naturales.
“La idea es que la detección de contaminantes no sea un privilegio de grandes laboratorios”, explicó Vanesa Romero. “Queremos acercar soluciones que puedan utilizarse en contextos con recursos limitados, contribuyendo a cuidar el medio ambiente y apoyando los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente los relacionados con el agua limpia y la producción responsable”, añadió.
Método rápido, económico y sostenible
El diseño de los dispositivos comienza con un sustrato comercial de celulosa (papel de filtro) sobre el cual se marcan canales hidrofóbicos muy pequeños (como caminos), para guiar los líquidos hacia zonas concretas del sustrato. Estas zonas pueden contener reactivos secos que generan una respuesta química (como un cambio de color, emisión de fluorescencia o quimioluminiscencia) en presencia de determinadas sustancias, permitiendo detectar, por ejemplo, si una muestra contiene un contaminante específico.
“Ofrecemos soluciones analíticas más accesibles y portátiles, demostrando la viabilidad de equipos en formatos compactos, de bajo coste, portátiles y fácilmente adaptables a entornos no especializados”, explicó Vanesa Romero.
Uno de los avances más destacados de AQUASENSE es la posibilidad de registrar la respuesta química mediante la cámara de un teléfono móvil y procesar esa imagen con software de acceso libre, lo que permite interpretar resultados y cuantificar contaminantes con menor tiempo y coste.
“La investigación confirma que el análisis ambiental puede hacerse más democrático”, señala Vanesa Romero. “Estos resultados abren la puerta a herramientas que pueden emplearse en contextos con recursos limitados, acercando la vigilancia de la calidad del agua a la sociedad”.
Además, el proyecto evaluó el impacto ambiental del método analítico completo, aplicando principios de química verde para garantizar que todo el proceso, desde la fabricación hasta el análisis, cumpla con criterios de sostenibilidad.
Con AQUASENSE, el CIM refuerza su compromiso con una investigación aplicada y socialmente relevante, demostrando cómo la innovación científica puede contribuir a un futuro más sostenible e inclusivo.
El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad e impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 21-27.
Fuente: DUVI