El estudio analiza las condiciones ambientales que regulan la sucesión de especies de fitoplancton en la ría de Vigo
La Universidad de Vigo ha colaborado con un equipo del Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) para presentar un nuevo modelo conceptual que permite comprender mejor la dinámica y la sucesión de las comunidades de fitoplancton en las Rías Baixas, un elemento fundamental para el equilibrio de los ecosistemas marinos. En concreto, el trabajo es fruto de una tesis doctoral del Programa DoMar y utilizó datos del proyecto Remedios, liderado por la investigadora Bea Mouriño, del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo.
Hasta ahora, los estudios sobre la sucesión estacional del fitoplancton en las Rías Baixas analizaban estos cambios como procesos homogéneos en toda la columna de agua. Sin embargo, este nuevo enfoque, basado en observaciones de alta resolución espacial y temporal, demuestra que la dinámica del fitoplancton es mucho más compleja, variando tanto en el tiempo como en profundidad, especialmente en respuesta a los episodios de afloramiento costero característicos de la zona.
Nuevo enfoque
El estudio, publicado en la revista Progress in Oceanography, analiza las comunidades de fitoplancton por capas de profundidad y revela que distintas comunidades pueden coexistir simultáneamente en diferentes niveles de la columna de agua. A partir de estos resultados, los autores proponen una nueva hipótesis que describe una fuerte conectividad entre tres capas principales —superficial, intermedia y profunda—, cuya interacción está directamente condicionada por los episodios de afloramiento. Durante estos eventos, se establece un sistema de circulación vertical que cambia de sentido según las condiciones oceanográficas, funcionando de forma similar a una cinta transportadora que mueve organismos entre capas.
Esta publicación deriva de la tesis doctoral de Esther Velasco Senovilla, dirigida por Enrique Nogueira, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo, y defendida en la Universidad de Vigo en junio de 2025 en el marco del Programa de Doctorado en Ciencias Marinas, Tecnología y Gestión “DoMAR”.
Las observaciones proceden de muestras específicas diseñadas en el marco del proyecto REMEDIOS, cuya investigadora principal es Bea Mouriño, del CIM, e incluyeron un seguimiento semanal estacional. Asociado a este proyecto estaba el contrato predoctoral (FPI) del que disfrutó Esther Velasco Senovilla.
Un reservorio o “banco de semillas” de especies
Durante la primavera y el verano, el aumento de la radiación solar favorece la estratificación de la columna de agua. En estas condiciones, se establece entre la ría y las aguas de mar abierto (plataforma costera) una circulación en dos capas forzada por el viento: una superficial y otra profunda, que circulan en direcciones opuestas y están separadas por una capa intermedia con características propias. Cada vez que cambian la dirección de los vientos dominantes, y por tanto la dirección de la circulación, se altera el frágil equilibrio dinámico previo entre especies, lo que puede dar lugar a una nueva sucesión.
Uno de los hallazgos es el papel de la capa intermedia, donde se forma un máximo subsuperficial de clorofila que actúa como un reservorio o “banco de semillas” de especies. Desde esta zona, las especies pueden ser transportadas tanto hacia la superficie como hacia el fondo, favoreciendo el intercambio continuo entre comunidades. Por este motivo, los ecólogos identifican esta capa intermedia como una capa “hub”, es decir, un punto central de conexión que regula la distribución y sucesión de las especies en toda la columna de agua.
“La variación espacio-temporal de las comunidades de fitoplancton y de las estrategias adaptativas de las especies que las integran es esencial para comprender el funcionamiento de los ecosistemas marinos y anticipar cambios en los bienes y servicios que proporcionan a la sociedad, especialmente en un contexto de fitoplancton tóxico, cambio climático, sobreexplotación de recursos y contaminación”, explica Esther Velasco Senovilla, autora del trabajo. “En otras palabras, se trata de anticipar qué especies pueden ser las ganadoras y cuáles las perdedoras en la dinámica competitiva frente a condiciones ambientales cambiantes”, señala la autora.
El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad e impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 21-27.
Fuente: DUVI