En un trabajo liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en el que colaboró el investigador Alejandro de Carlos. El estudio confirma la expansión hacia el norte de ejemplares típicos de aguas tropicales.
El Centro de Investigación Mariña (CIM) de la Universidad de Vigo participó en un trabajo liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) que documenta dos nuevos registros de peces globo en aguas gallegas y alerta sobre la tropicalización del mar.
El estudio, en el que también colaboraron el Grupo para o Estudo do Medio Mariño (GEMM) y el Aquarium Finisterrae, revisa por primera vez la diversidad de peces del orden Tetraodontiformes en España (un grupo que incluye peces globo, peces luna y peces cerdo) y confirma la expansión hacia el norte de especies típicas de aguas tropicales debido al calentamiento del océano y a la progresiva tropicalización de los ecosistemas marinos.
La investigación, publicada recientemente en la revista Fishes, analiza la distribución de estas especies en aguas españolas y describe nuevos registros en Galicia del tamboril verde (Sphoeroides pachygaster) y del tamboril de tierra (Ephippion guttifer), dos peces globo poco frecuentes en esta zona. Los ejemplares fueron capturados frente a la Costa da Vela en 2021 y en la ría de Pontevedra en 2025, respectivamente.
El papel del CIM en la identificación genética
El CIM, a través del investigador Alejandro de Carlos, colaboró en esta investigación realizando la confirmación genética de los ejemplares mediante DNA barcoding.
“Se trata de una técnica molecular que permite identificar especies biológicas a partir del análisis de una secuencia corta y estandarizada de su ADN. Funciona de manera similar a los códigos de barras de un supermercado: cada especie tiene su ‘firma’ genética única en un fragmento específico de su genoma que permite distinguirla de las demás”, explica el investigador del CIM.
Gracias a esta metodología se pudo corroborar la identificación taxonómica inicial realizada por el personal del IEO mediante análisis morfológicos de los ejemplares. Según Alejandro de Carlos, “hoy en día se practica lo que se conoce como taxonomía integradora, de modo que un espécimen se identifica con mayor certeza combinando datos de distintas disciplinas, como en este caso la morfología y el ADN. La incorporación de técnicas moleculares ha contribuido a mejorar sustancialmente las asignaciones taxonómicas y, también en ictiología, constituye una herramienta indispensable”.
Implicaciones y seguimiento
Algunas especies de pez globo contienen toxinas como la tetrodotoxina, una de las neurotoxinas naturales más potentes conocidas. Aunque el riesgo en España es bajo —ya que estas especies no se comercializan y su venta está prohibida en la Unión Europea—, el trabajo advierte de que el aumento de su presencia hace necesario reforzar el seguimiento científico y la identificación de especies potencialmente tóxicas.
Para ello, se realizó una revisión de la presencia de tetrodotoxinas neurotóxicas y toxinas paralizantes en cada una de las especies listadas, lo que proporciona una visión general actualizada de un campo todavía poco explorado en aguas europeas.
El estudio incluye además una revisión exhaustiva de todas las especies del orden Tetraodontiformes registradas en aguas españolas, compilando información histórica y actualizada. Hasta la fecha se han documentado 26 especies pertenecientes a cinco familias en el conjunto del territorio español, distribuidas en 22 especies en las Islas Canarias y 15 especies en la península ibérica y Islas Baleares.
“La presencia creciente de peces tetraodontiformes en aguas españolas proporciona una prueba más de la progresiva tropicalización del medio marino español. Conocer la composición, la distribución geográfica y la toxicidad potencial de las especies es importante para su detección precoz y para alertar a la población sobre los riesgos. De este modo, pueden prevenirse problemas de seguridad alimentaria con consecuencias potencialmente graves derivadas de su consumo accidental”, señala Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO y primer autor del estudio.
El CIM cuenta con el reconocimiento Rede CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad e impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 2021-2027.
Fuente: DUVI