Colaboración internacional con la participación de las universidades de Vigo, Wuhan, Oxford, Reading y Princeton, resultado de la amplia trayectoria del grupo de investigación CIM EPhysLab en diagnóstico y modelización climática.
Un equipo internacional, integrado por la Universidad de Vigo y el investigador del CIM Luis Gimeno, llevó a cabo un estudio cuyo objetivo era analizar «qué ocurre con los excesos de agua dulce (evaporación menos precipitación) que se producen en los océanos y que, debido al cambio climático, serán cada vez más frecuentes». En él, demuestran cómo estos excesos se han intensificado en las últimas décadas y cómo migran hacia tierra firme, hacia los continentes.
Esta colaboración internacional es el resultado de, y se suma a, la amplia y reconocida trayectoria en diagnóstico y modelización climática del grupo de investigación CIM EPhysLab. En el estudio participaron investigadores de la Universidad de Vigo, la Universidad China de Geociencias en Wuhan, las universidades de Oxford y Reading (Reino Unido) y Princeton (EE. UU.).
Dentro del objetivo general de estudiar qué ocurre con los excesos de agua dulce que se producen en los océanos, esta investigación se centra en profundizar en cómo migran estos excesos, a dónde llegan y cómo pueden afectar a la precipitación sobre los continentes. Sus resultados fueron publicados en un artículo titulado Excess water availability in northern mid-high latitudes contiguously migrated from ocean under climate change en la revista internacional Science Advances.
En cuanto a la relevancia y la importancia de abordar este tema, los autores del estudio señalan que «la disponibilidad de agua terrestre sustenta los medios de subsistencia, el desarrollo socioeconómico y los ecosistemas», pero advierten que «a pesar de comprender las contribuciones de la humedad oceánica a los extremos hidroclimáticos terrestres, aún no está claro si los excedentes de disponibilidad de agua terrestre migran directa y continuamente desde el océano o la influencia del cambio climático en este proceso».
Pasado, presente y futuro
En este trabajo, el equipo internacional analizó computacionalmente la evolución espaciotemporal del excedente de agua disponible desde el océano hacia la tierra, utilizando diversos modelos de simulación climática, tanto históricos (que abarcan los años 1921 a 2020) como proyecciones futuras (hasta el año 2100). «En pocas palabras, el estudio calcula las regiones oceánicas donde la precipitación supera la evaporación y cómo este excedente de agua se propaga espacialmente hasta alcanzar las regiones continentales, siendo posteriormente responsable de la precipitación en estas áreas continentales. Esto se realiza para el clima pasado y presente, así como para escenarios futuros», resume el investigador de la UVigo.
Entre las conclusiones del estudio realizado, Luis Gimeno señala que «se ha observado que en las últimas décadas, especialmente en las latitudes medias y altas del hemisferio norte (por encima de los 48°N), estos excesos de agua dulce oceánica han mostrado mayor persistencia, extensión e intensidad que los excesos de agua dulce desarrollados únicamente sobre tierra». También se ha observado, añade, que estos excesos de agua dulce oceánica migraron hacia tierra y que estas migraciones están asociadas a diferentes patrones de teleconexión atmosférica bien conocidos en el Atlántico y el Pacífico.
Asimismo, utilizando diferentes modelos CMIP6, que son los modelos climáticos empleados en el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), la investigación observó “una intensificación de estos procesos migratorios con el cambio climático, lo que aumentará significativamente su influencia en los patrones de precipitación sobre los continentes, tanto por razones dinámicas (relacionadas con cambios en la circulación atmosférica) como termodinámicas (relacionadas con el aumento de la humedad en la atmósfera)”. Estos cambios en los patrones migratorios, comenta el físico de la UVigo, “pueden tener una gran influencia en los patrones regionales de precipitación y sequía a largo plazo”.
La participación del profesor Luis Gimeno en este estudio se centró en la evaluación de los mecanismos de transporte de humedad y en la diferenciación del mecanismo propuesto en este trabajo (propagación espacial del exceso de precipitación menos la evaporación) de otros mecanismos de menor escala espacial y temporal, como los ríos atmosféricos, las corrientes en chorro de bajo nivel y los ciclones tropicales. También participó en la interpretación global de los resultados.
El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad y el impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 21-27.
Fuente: DUVI

