En colaboración con la empresa Stolt Sea Farm, que aporta una inversión de 115.000 euros, se busca mejorar los procesos de producción y la salud de los ejemplares, así como fortalecer la confianza del consumidor.
El grupo PhystoFish del Centro de Investigación Marina (CIM) de la Universidad de Vigo acaba de lanzar el proyecto WelFlatFish+, centrado en la evaluación y mejora del bienestar animal en la producción industrial de peces planos como el rodaballo y el lenguado. Financiado con 115.000 euros por la empresa Stolt Sea Farm SL, se desarrollará hasta 2027 y responde a una necesidad de la acuicultura moderna, que repercute en una mejor calidad del producto y en la sostenibilidad de la producción, ya que los resultados afectarán directamente a la optimización de los procesos de cultivo en las granjas de la empresa.
Además del investigador principal, Jesús Manuel Míguez Miramontes, el proyecto cuenta con la participación de Marcos Antonio López Patiño, Marta Conde Sieira, Mauro Chivite Alcalde y Mercedes Gallardo Medina. También participan en este estudio Carlos Andrés Ramírez Rodríguez, doctorando del programa DoMar, que desarrolla su tesis en el marco del Doctorado Industrial de la Xunta de Galicia; así como Antía Verde Rodríguez, investigadora contratada con el presupuesto del proyecto. Según Jesús Míguez, «si bien en otros proyectos anteriores ya nos habíamos centrado en la fase final de producción, en este nuevo continuaremos con esos estudios, pero aplicando técnicas de electrofisiología muy sensibles que nos permitirán medir la actividad neurológica y definir el estado de conciencia de los peces, asegurando una desconexión sensorial completa».
Bienestar animal en otras fases de la producción industrial
WelFlatFish también evaluará el bienestar animal en otras fases de la producción industrial, donde este pueda verse comprometido, como durante la manipulación que implica exposición al aire, la acumulación en tanques o situaciones de ayuno ocasionales. En estas fases, se monitorizarán diferentes parámetros hormonales, metabólicos y moleculares para identificar posibles fuentes de estrés fisiológico, una respuesta que puede tener consecuencias negativas en la producción. El objetivo es optimizar todos los procesos, minimizando los riesgos y mejorando la salud de los peces.
Otro de los ejes clave del proyecto será la búsqueda de indicadores no invasivos de bienestar. «Inicialmente, nos centraremos en medir los niveles de cortisol en el agua de los tanques y en la mucosidad que cubre la piel. Creemos que esta es una vía importante para futuras aplicaciones tecnológicas que permitan a la empresa monitorear el bienestar de forma rutinaria, evitando efectos crónicos que impacten negativamente en la producción», añade Míguez.
Colaborar para resolver los desafíos de la acuicultura actual.
La colaboración con Stolt Sea Farm será clave para garantizar la aplicabilidad de los resultados, ya que, según Jesús Míguez, «toda la actividad experimental se llevará a cabo en las instalaciones de la empresa, transfiriendo nuestras técnicas de medición, en particular las electrofisiológicas, a la propia granja. Los resultados tendrán un impacto directo en la optimización de los procesos de cultivo actuales en la empresa y en la acuicultura gallega en general».
En este sentido, el investigador subraya la importancia de estos proyectos para el grupo PhysToFish y para el CIM, ya que «representan un gran reto científico y técnico, al aplicar los conocimientos básicos adquiridos en el laboratorio a situaciones reales del sector productivo. Además, se vinculan directamente con los objetivos del CIM de transferir conocimiento al tejido empresarial y contribuir a la sostenibilidad y competitividad de la acuicultura gallega».
Mejorar la imagen social de los productos acuícolas.
Uno de los principales retos de la acuicultura actual es mejorar la percepción que tienen los consumidores de los productos finales. El proyecto adopta un enfoque integral que busca promover un modelo de producción que respete el bienestar animal y refuerce la confianza del consumidor. «Queremos demostrar que es posible un modelo de producción más respetuoso, contribuyendo así a una mejor imagen social de los productos acuícolas», afirma Míguez.
El proyecto WelFlatFish+ también se alinea con las prioridades de la Estrategia de Especialización de Galicia (RIS3 Galicia), destacando la relevancia de los productos del mar y la acuicultura como sector estratégico para el presente y el futuro de la región.
El CIM cuenta con el reconocimiento CIGUS de la Xunta de Galicia, que acredita la calidad y el impacto de su investigación, y su actividad está cofinanciada por la Unión Europea a través del Programa FEDER 21-27.
Fuente: DUVI



