Investigadores del Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo, CIM-UVigo, acaban de publicar un artículo en la revista científica Animals en el que destacan la importancia de integrar la información genética en la gestión de las poblaciones de merluza. Esta investigación, llevada a cabo en el marco del grupo de Recursos Genéticos Marinos (ReXenMar), se basa en estudios realizados entre 2015 y 2020 a bordo de diferentes embarcaciones, tanto comerciales como de investigación, e incluyó el muestreo de las cinco principales regiones en las que se distribuye la merluza europea (Merluccius merluccius).
El artículo se titula «Tipos de microsatélites EST y escenarios estructurales en pesquerías de merluza europea» y es el resultado del trabajo conjunto de los investigadores Pablo Presa, Alfonso Pita y María Fernández Míguez, miembros del Grupo de Recursos Genéticos Marinos, ReXenMar. «En este estudio demostramos el conocimiento que se puede obtener a partir de diferentes tipos de marcadores genéticos, cada uno de los cuales es adecuado para diferentes objetivos», explican los autores. El primer tipo de marcadores se denomina direccional y, como su nombre indica, se cree que miden la presión de la selección natural; sin embargo, han demostrado que su variación es compatible con antiguas presiones de selección y episodios de deriva extrema, por lo que no miden la adaptación actual de las pesquerías. «La novedad evolutiva, y por lo tanto el potencial adaptativo generador de las poblaciones, se detecta con marcadores equilibrados, que hasta ahora no han sido objeto de atención en los estudios aplicados», enfatizan los investigadores, quienes, en tercer lugar, señalan que la detección de dinámicas demográficas de relevancia genética para la gestión pesquera debe evaluarse con marcadores neutros, «es decir, aquellos que pueden medir la estructura actual y la conectividad entre pesquerías sin restricciones funcionales».
Argumentan que la merluza europea forma una metapoblación de dos poblaciones geográficas
Entre los resultados de la investigación presentados en el artículo, sus autores destacan que «los marcadores direccionales son, en el mejor de los casos, inútiles y, en el peor, engañosos para la delimitación de poblaciones de peces y su gestión demográfica, debido a su sesgo selectivo». Los resultados observados con marcadores direccionales y neutros demuestran que la merluza europea forma una metapoblación de dos poblaciones geográficas con conectividad restringida en el frente oceanográfico Almería-Orán, cada una de las cuales responde a una subestructura de aislamiento por distancia; por ejemplo, la merluza del Mar del Norte es la más alejada del resto del Atlántico, tanto geográfica como genéticamente». Estos resultados vienen a combatir otros estudios panseleccionistas recientes, basados en la selección natural, que defienden la existencia de siete poblaciones de merluza genéticamente diferenciadas, cuatro en el Atlántico y tres en el Mediterráneo. El conocimiento del número y la distribución de las poblaciones de peces de una especie es vital para su gestión, ya que los planes deben tener en cuenta la dinámica de cada una de ellas.
Fuente: DUVI