En los países vecinos, los contenidos clave sobre la teoría de la evolución se imparten de forma obligatoria en Educación Primaria y se van incorporando gradualmente a lo largo de Educación Secundaria y Bachillerato. De esta manera, cuando los estudiantes llegan a la universidad, cuentan con una sólida base sobre una de las grandes revoluciones conceptuales de la historia de la humanidad. Por el contrario, en España, el nivel de conocimiento que tienen los estudiantes universitarios sobre la evolución es muy bajo, como demuestra un estudio reciente realizado en diez campus españoles y coordinado por Emilio Rolán, profesor de la Universidad de Vigo e investigador del CIM (Centro de Investigación Marina).
Precisamente, a partir de los resultados “decepcionantes” de este análisis y de los datos aportados por un segundo proyecto, coordinado por dos docentes de la Universidad de A Coruña, en el que se revisan los contenidos evolutivos en la educación española desde Primaria hasta Bachillerato, un grupo de docentes de universidades españolas acaba de publicar un Manifiesto en auxilio de la educación sobre la teoría evolutiva. El texto está firmado, entre otros, por el catedrático vigués Emilio Rolán, y en él urgen la necesidad de replantear la forma de enseñar los contenidos de biología tanto a nivel preuniversitario como universitario. “Solicitamos a los gestores públicos que revisen y reformen nuestro sistema de enseñanza con urgencia” y se ofrecen a los responsables de las diferentes administraciones a colaborar en esta labor “para ayudar y asesorar” en este proceso, y remarcan que “no prestar una adecuada importancia a los procesos educativos supone, en la práctica, deslizarse de forma lenta pero segura hacia la ignorancia en aspectos clave que deberían definir a cualquier sociedad moderna y avanzada”.
Según los autores del manifiesto, esta reforma del sistema universitario sería de vital importancia, ya que el estudio realizado entre estudiantes universitarios demostró que cuanto más material sobre evolución incluían las distintas universidades en el diseño de la carrera en cuestión, «mejor preparados estaban sus estudiantes. Esto implica que las decisiones sobre cómo se organiza un itinerario formativo tienen un impacto en nuestros estudiantes, como no podría ser de otra manera».
Las ideas centrales de la teoría evolutiva, solo en asignaturas optativas
Tras el estudio publicado hace un mes, realizado en diez universidades españolas y coordinado por Emilio Rolán, otro proyecto confirma una vez más el problema que existe en España con la formación del alumnado en materia de teoría evolutiva. En esta ocasión, fueron dos investigadoras de A Coruña, Ánxela M. Bugallo y Lucía Vázquez, quienes acaban de publicar una revisión de los contenidos evolutivos en la educación preuniversitaria española. El resultado, como se indica en el manifiesto, «vuelve a ser decepcionante», puesto que certifica que el alumnado preuniversitario «no tiene ninguna asignatura obligatoria que repase los principios fundamentales de la teoría evolutiva» y que estos contenidos «solo se incorporan a las asignaturas optativas de ESO y Bachillerato», lo que implica que el alumnado que no las elija «terminará su educación preuniversitaria sin el más mínimo conocimiento sobre evolución». Las investigadoras también comparan el modelo educativo español con el de países de referencia de la región «y vemos que en ellos los conocimientos clave sobre teoría evolutiva» ya se empiezan a impartir en Primaria.
Los firmantes del manifiesto también advierten de la posibilidad de que lo que está ocurriendo con la teoría evolutiva suceda también en la educación científica en general. Como posible causa, señalan la forma en que se concibe la estrategia de enseñanza actual, en la que la enseñanza de grandes cantidades de material tiene prioridad sobre la enseñanza de una visión global coherente. Como ejemplo, destacan que los contenidos que se imparten y evalúan en cualquiera de las asignaturas optativas de Biología en ESO o Bachillerato incluyen multitud de detalles sobre la bioquímica de diferentes moléculas, dejando en segundo plano las ideas más relevantes que forman parte de la teoría evolutiva, como el ancestro común, la especiación o la selección natural.
Fuente: DUVI