Los investigadores del CIM-UVigo analizan parámetros biológicos y proporcionan herramientas de gestión para las almejas navaja y los pepinos de mar.

De los 51 millones de personas que se dedican a la pesca en el mundo, se estima que 50 millones trabajan en la pesca artesanal, un sector que, según la FAO, representa casi la mitad de la producción pesquera mundial. Sin embargo, la mayoría de los estudios científicos se han centrado en el análisis de la pesca industrial, dejando de lado la pesca artesanal. Esto significa que la mayoría de las pesquerías de pequeña escala carecen de la información detallada necesaria para aplicar los métodos de evaluación de poblaciones más utilizados en la ciencia pesquera, lo que a menudo resulta en una gestión ineficaz o inexistente. Precisamente para intentar proporcionar herramientas adaptadas a la pesca artesanal, el Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo participa desde hace tres años en dos proyectos de investigación liderados por CIMA-Consellería do Mar que estudian dos recursos pesqueros en la ría de Vigo: las navajas y los pepinos de mar. En la recta final de estos estudios, los equipos de investigación presentaron los resultados este viernes en un evento dirigido a los agentes implicados en la gestión de las pesquerías de navajas y pepinos de mar en Galicia, desde pescadores de navajas, asistencia técnica de los gremios y biólogos de la Consejería del Mar hasta personal de investigación interesado en el tema. El evento, en el que participaron alrededor de treinta personas, se llevó a cabo mediante transmisión en directo a través del Campus Remoto.

El proyecto sobre el estudio de la variabilidad espacial del ciclo reproductivo de la navaja en la ría de Vigo y su aplicación a la gestión pesquera está liderado por la profesora Elsa Vázquez y fue desarrollado por la investigadora Ana Tubío. Por otro lado, el estudio sobre la biología, el estado poblacional y la diversidad genética de Holothuria forskali en la ría de Vigo está liderado por el profesor Jesús Souza Troncoso y llevado a cabo por Tania Ballesteros. Ambos proyectos, nacidos en el seno del grupo Ecocost (CIM-UVigo), buscan ofrecer, “por un lado, información sobre los parámetros biológicos más relevantes para la gestión pesquera de estas especies en la ría y, por otro lado, proporcionar herramientas de gestión sencillas que puedan utilizarse para conocer el estado del recurso en el día a día”, como explica Alba Hernández, investigadora y técnica del CIM. En ambos casos, los estudios se desarrollaron en estrecha colaboración con Ecimat y con la asistencia técnica y los recolectores de navaja y pepino de mar involucrados en los planes de explotación de estos recursos en la ría. El desarrollo del proyecto también contó con la cofinanciación del Programa Operativo FEDER/FSE Galicia 2014-2020.

El pepino de mar, un recurso marino muy codiciado en Oriente y en las costas del Mediterráneo.

El pepino de mar (Holothuria forskali) es un recurso marino muy codiciado en el este y en las costas mediterráneas, hasta el punto de que se han producido casos de sobreexplotación. Sin embargo, como explica la investigadora Tania Ballesteros, en Galicia la explotación de especies locales es reciente y no fue hasta 2013 cuando la Cooperativa de Armadores de Vigo comenzó la explotación de Parastichopus regalis (pepino de mar, pepino de mar real, etc.) como especie de descarte procedente del Gran Sol. Posteriormente, se elaboraron los primeros planes para la gestión de los pepinos de mar para las cofradías de Cangas, Coruña-Barallobre, Grove, Aldán y Vigo. Pero a pesar de las altas capturas y la concesión de nuevos planes de explotación en Galicia, muchos aspectos de la biología de esta especie siguen siendo total o parcialmente desconocidos, y es en este contexto que nació el proyecto para el estudio de la biología, estado poblacional y diversidad genética del pepino de mar (Holothuria forskali) en la ría de Vigo, en colaboración con el Centro de Investigaciones Mariñas-Cima Corón, Anfaco-Cecopesca y la cofradía de pescadores de San Xosé de Cangas. El objetivo era avanzar en el conocimiento sobre la reproducción, esencial para el establecimiento de vedas; el crecimiento, necesario para conocer la edad a la que los individuos forman parte de la biomasa explotable; el tamaño de primera madurez, que permite establecer un tamaño mínimo legal que asegure el éxito reproductivo de la población y la estandarización de medidas biométricas que permitan el seguimiento de la población con el menor error posible.

Entre los principales resultados del proyecto, como explicó Tania Ballesteros a los sectores involucrados en el evento virtual, «pudimos establecer qué medidas son las más apropiadas en cada situación para el monitoreo de la pesquería, así como aspectos del ciclo reproductivo a considerar en la gestión, como el período de maduración y desove, que es esencial para establecer vedas (noviembre-febrero). Además, ya tenemos conocimiento suficiente para establecer un tamaño mínimo legal al menos en el banco de Cangas (150 g de peso húmedo). Asimismo, se presentaron los datos obtenidos en Ecimat sobre el cultivo de esta especie que no se habían descrito antes del inicio del proyecto, como el desarrollo embrionario, larval y juvenil. A pesar de tener individuos de 70 g nacidos en nuestras instalaciones, el objetivo inicial era determinar el tiempo para alcanzar un tamaño comercial, en consecuencia, este objetivo está a la mitad después de que se agotó la financiación». Los investigadores del CIM también ofrecieron herramientas sencillas para que los responsables de la gestión de este recurso puedan seguir la evolución del ciclo reproductivo en los próximos años.

Unha plataforma informática para mellorar a xestión do sector da navalla

El estudio de la variabilidad espacial del ciclo reproductivo de la navaja (Ensis magnus) en el estuario de Vigo se desarrolló en colaboración con atlanTTic, con el objetivo de apoyar la gestión de la pesquería de la navaja, estudiando, por un lado, la heterogeneidad espacial en la reproducción y distribución de la población, y por otro lado, los diferentes métodos de estudio y visualización del estado de los bancos, con el fin de promover un método de explotación basado en información biológica obtenida de forma continua.

Y aunque se ha realizado un esfuerzo significativo para estudiar la biología de las navajas en las últimas dos décadas, “esta especie, como muchos invertebrados sedentarios, se distribuye heterogéneamente, ocupando bancos dispersos conectados entre sí por las fases larvarias, y puede haber variaciones espaciales en su estrategia vital, incluso entre bancos relativamente cercanos”, explica Alba Hernández, quien observó en su tesis doctoral, desarrollada en el grupo Ecocost, diferencias en el ciclo reproductivo entre los bancos del estuario de Pontevedra. Además, el ciclo reproductivo puede presentar variaciones de un año a otro debido a su interacción con variables ambientales, lo que hace imposible aplicar los mismos esquemas de rotación cada año. Como parte de la tesis, se creó una herramienta de gestión simple que permitió adaptar el estado gonadal del recurso a su explotación. Gracias al uso de esta herramienta y los talleres realizados con los gremios, fue posible reducir el cierre a un mes, lo que generó interés entre los gremios y el Ministerio del Mar, dando lugar a este nuevo proyecto que se lanzó en 2017, cambiando el enfoque al estuario de Vigo.

Así, entre enero de 2018 y julio de 2019, miembros del grupo Ecocost estudiaron las diferencias a mesoescala en el ciclo reproductivo de E. magnus en cinco bancos explotados del estuario de Vigo utilizando métodos histológicos y estimaron que el tamaño en el que la especie alcanza la madurez sexual es de 88,23 mm (L50) y 93,00 mm (L90). Los resultados del trabajo también muestran un ciclo reproductivo caracterizado por una etapa de reposo sexual durante el verano y principios del otoño, cuando la temperatura es más alta, el agua es rica en nutrientes y E. magnus acumula reservas. También se observó un inicio de gametogénesis en otoño, cuando la temperatura y los nutrientes disminuyen y la gametogénesis comienza a expensas de las reservas almacenadas, así como un período de desove sucesivo intercalado con restauraciones gonadales durante el invierno y la primavera. Estos resultados pueden utilizarse en la gestión pesquera, adaptando el plan de captura rotacional y el período de veda a la variabilidad encontrada en la etapa gametogénica de las navajas dentro del estuario.

Por otro lado, en los últimos tres años también se ha probado la eficacia de la herramienta a través del estado del ciclo reproductivo en la ría de Vigo y su uso se ha reforzado mediante la creación de una plataforma informática llamada Navalleando, desarrollada por atlanTTIc, en colaboración con CIM-UVigo. En esta plataforma, señala Ana Tubío, “los datos relativos a la biología de la navaja y los parámetros físicos del agua son introducidos por el sector pesquero (pescadores y asistencia técnica) y los datos sobre la apertura o el cierre de un banco son introducidos por el personal pesquero de la Xunta de Galicia”. Esta plataforma permite visualizar el estado reproductivo del recurso, el grado de rotura de la navaja, el principal factor que regula el ciclo de esta especie, la temperatura del fondo marino y el estado de explotación en cada uno de los bancos. «La colaboración de todos los actores involucrados en la gestión de este recurso, la facilidad de introducción de datos, su consulta rápida y sencilla y su atractiva presentación hacen de esta plataforma una herramienta muy útil para la gestión de las navajas, que puede servir de ejemplo para la gestión de otros bivalvos», destacan los investigadores.

Fuente: DUVI

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)

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