En el contexto del cambio climático, la humedad oceánica cobra cada vez más importancia en las precipitaciones continentales, especialmente en las regiones tropicales. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio realizado por Luis Gimeno, Raquel Nieto y Rogert Sorí, investigadores del grupo Ephyslab CIM-UVigo (Laboratorio de Física Ambiental). El estudio se publicó recientemente en Climate and Atmospheric Science, una revista digital de acceso abierto editada por el grupo Nature en colaboración con el Centro de Excelencia para la Investigación del Cambio Climático.
En relación con la relevancia del tema tratado en este artículo, investigadores del Campus Ourense-Campus da Auga explican cómo la precipitación que cae sobre los continentes «define el alcance y la naturaleza de los ecosistemas terrestres y la actividad humana en ellos». Esta precipitación, recuerdan, proviene de la humedad que llega directamente del océano o, posteriormente, de los propios continentes, y tanto los procesos que controlan la evaporación como los principales mecanismos de transporte de humedad difieren claramente entre el océano y el continente. Teniendo en cuenta estas consideraciones, añaden: «en el contexto del cambio climático, cabe esperar que la relación entre la precipitación de origen oceánico y terrestre varíe a nivel global y regional, así como la influencia de estos dos componentes básicos de la precipitación total en las tendencias de precipitación globales y regionales, especialmente en las zonas tropicales».
Aumento del 0,51% por década
Como explican los autores del estudio, «la aceleración del ciclo hidrológico con el cambio climático, basada en argumentos termodinámicos, conlleva una intensificación del transporte de humedad desde las principales fuentes, es decir, generalmente las regiones oceánicas donde la evaporación supera la precipitación, hacia los principales sumideros en las zonas continentales donde la precipitación supera la evaporación». La intensificación de este transporte de humedad, añaden, «implica que la fuente de humedad oceánica para la precipitación continental adquirirá mayor importancia que las fuentes terrestres». En particular, los miembros de Ephyslab aclaran que «en aquellas regiones donde la precipitación está más ligada al transporte de humedad, como en las regiones tropicales, las tendencias de precipitación deben controlarse desde su origen en los océanos».
En el estudio, explican los autores, aplicaron un enfoque basado en una técnica lagrangiana para estimar la precipitación en una región específica, considerando las proporciones de humedad transportada desde dos fuentes (océano y continente). Este método, comentan, les permite diferenciar el origen de la precipitación entre la humedad oceánica y la de origen continental, «para demostrar que el porcentaje de precipitación de origen oceánico ya ha aumentado en el clima actual (1980-2016) a una tasa del 0,51 % por década a nivel global, siendo el incremento en las regiones tropicales particularmente significativo, alcanzando hasta el 1,15 % por década».
Su trabajo, añaden, “también muestra una relación estadística entre la precipitación y el porcentaje de precipitación de origen oceánico en las regiones tropicales, en la que ambas han experimentado tendencias significativas”. Como resultado de su estudio, destacan que “podemos concluir que la contribución de las fuentes oceánicas a la precipitación global está aumentando, lo que está influyendo en las tendencias de precipitación en las zonas tropicales”.
La actividad investigadora de Ephyslab cuenta con el apoyo de la Xunta de Galicia y la Unión Europea, a través de la cofinanciación del CIM en el marco del Programa Operativo FEDER/FSE Galicia 2014-2020.
Fuente: DUVI