La estación oceanometeorológica de Torallamar ha registrado nuevamente un aumento en la temperatura mínima de la superficie del mar en comparación con las mediciones de los últimos 7 años. Como explica José González, jefe de la unidad de Oceanografía del ECIMAT (CIM-UVigo), a Faro de Vigo, esta anomalía se debe a la ausencia de vientos del norte durante los meses comprendidos entre febrero y mayo. Estos eventos anómalos y la continuidad de la actividad pesquera explican por qué la biodiversidad marina no ha aumentado durante el confinamiento por la COVID-19.
La actividad investigadora del CIM y las actividades de difusión y transferencia del Centro cuentan con el apoyo de la Xunta de Galicia y la Unión Europea, a través de su cofinanciación en el marco del Programa Operativo FEDER/FSE Galicia 2014-2020.
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