El Laboratorio de Física Ambiental (Ephyslab) del CIM-UVigo, cofinanciado por el Programa Operativo FEDER/FSE Galicia 2014-2020, se ha unido recientemente al grupo de trabajo de la Agencia Espacial Europea sobre el vapor de agua en la atmósfera. Formado por once equipos de investigación del Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica y Canadá, el Water vapour CCI tiene como objetivo generar nuevos registros globales de datos climáticos de alta calidad en su campo, considerando que «el vapor de agua es fundamental para comprender el cambio climático pasado, presente y futuro, y para determinar sus impactos globales y regionales».
Con sede en el edificio Campus da Auga del campus de Ourense, el equipo de Ephyslab que participará en este consorcio está liderado por Luis Gimeno y Raquel Nieto, y se completa con el investigador postdoctoral Jorge Eiras. Según el grupo de investigación, Water Vapour forma parte de la Iniciativa de Cambio Climático (CCI) de la Agencia Espacial Europea, cuyo objetivo es «crear la mejor base de datos global de observación de la Tierra a largo plazo que la Agencia Espacial Europea, junto con sus Estados miembros, ha establecido en los últimos 40 años, como una contribución significativa a las bases de datos requeridas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático».
Avaliar os datos
En el contexto de la Iniciativa de Cambio Climático, Ephyslab señala que «el objetivo final de Vapor de Agua es generar nuevos registros globales de datos climáticos de alta calidad sobre el vapor de agua en la atmósfera, homogéneos en el espacio y el tiempo, que cumplan con los requisitos del Sistema Mundial de Observación del Clima y respondan de la mejor manera posible a las necesidades de los usuarios de la comunidad de estudios climáticos». Este grupo también «optimizará la resolución temporal y espacial de estos registros de datos con respecto a las limitaciones evaluadas de los sistemas de observación disponibles y cuantificará las incertidumbres útiles para los usuarios finales». Además, la Iniciativa de Cambio Climático de Vapor de Agua también tiene el reto de analizar la variabilidad climática y las tendencias del vapor de agua atmosférico en diferentes escalas temporales, así como la coherencia entre las observaciones y las expectativas teóricas, con el fin de avanzar en la comprensión científica de la importancia del vapor de agua en el sistema climático y apoyar los servicios climáticos.
El papel específico de Ephyslab en el CCI de Vapor de Agua consistirá en evaluar “los datos de vapor de agua generados por otros miembros del consorcio para caracterizar el perfil de humedad transportado por ríos atmosféricos y chorros de baja altitud, sistemas meteorológicos en los que tenemos amplia experiencia”. Así, Gimeno y Nieto recuerdan: “Durante más de una década hemos trabajado para comprender el transporte de vapor de agua en la atmósfera, estudiando su comportamiento promedio y sus extremos”. Como resultado de esta experiencia, indican, su grupo fue propuesto para formar parte de Vapor de Agua. “Para nosotros es una experiencia muy positiva y gratificante poder vincular nuestro trabajo a la validación de esta nueva base de datos de vapor de agua, ya que todos los datos deben ser validados y contrastados para poder ser publicados a la comunidad científica y utilizados en nuevas investigaciones”, comentan los investigadores de Ephyslab. La creación de bases de datos a partir de satélites, aclaran, «no es nuestro campo de trabajo, pero sí su utilización de diversas maneras. En los últimos años, nuestra investigación se ha centrado en la rama del ciclo hidrológico en la atmósfera y, por lo tanto, tenemos conocimientos sobre la gestión de datos de vapor de agua».
Componente clave del ciclo hidrológico terrestre.
El vapor de agua en la atmósfera, comentan Luis Gimeno y Raquel Nieto, “es un componente clave del ciclo hidrológico de la Tierra, fundamental para la configuración del medio ambiente global y el sustento de la vida en la Tierra tal como la conocemos”. Añaden que el vapor de agua también desempeña un papel fundamental en la regulación del balance energético terrestre. “Es el gas de efecto invernadero natural más importante en la atmósfera y constituye una fuerte retroalimentación positiva contra el clima modificado por la actividad humana debido al exceso de dióxido de carbono”, comentan los investigadores. Es por su importancia que el Sistema Mundial de Observación del Clima ha identificado el vapor de agua como una variable climática esencial, enfatizan los expertos de Ephyslab.
Sin embargo, explican los investigadores del campus de Ourense, «las propiedades de la distribución del vapor de agua atmosférico en la Tierra suponen un reto no solo para la investigación climática, sino también para la ciencia de la observación de la Tierra, desde el desarrollo de instrumentos hasta las ciencias que los recuperan y utilizan». En este contexto, señalan, el proyecto CCI de Vapor de Agua de la Agencia Espacial Europea, al que ahora se suman, «ayudará a consolidar el conocimiento de los cambios pasados derivados de las observaciones satelitales y a establecer registros de datos climáticos para su uso en la investigación climática».
Fuente: DUVI