O CIM participa nunha iniciativa continental para crear un espazo dixital aberto e colaborativo para as ciencias da vida na nube

El Centro de Investigación Marina, a través de Ecimat y su participación en la Red Europea de Estaciones Biológicas Marinas (EMBRC-ERIC), participa junto con otras 12 infraestructuras de investigación europeas en el proyecto H2020 EOSC-LIFE (Estrategia Europea para las Infraestructuras de Investigación). Estas 13 instituciones de I+D en el ámbito de la salud y la alimentación aúnan sus conocimientos y esfuerzos para crear un espacio digital abierto y colaborativo para las ciencias de la vida en la nube, que será la Nube Europea de Ciencia Abierta (EOSC). El proyecto cuenta con un presupuesto total de 23,7 millones de euros y está coordinado por Elixir, una organización intergubernamental que reúne recursos de ciencias de la vida de toda Europa.

Niklas Blomberg, director de Elixir y coordinador general del proyecto, explica que EOSC-Life reunirá los recursos, las herramientas, las habilidades y la experiencia necesarios para transformar el fragmentado panorama de los datos de investigación en un espacio abierto para la biología digital. «Nuestro objetivo final es maximizar el potencial colectivo de las infraestructuras de investigación biomédica de ESFRI (Estrategia Europea para las Infraestructuras de Investigación) y de los investigadores que las utilizan. Al finalizar este proyecto, EOSC-Life se habrá consolidado como el nuevo estándar para la biología digital en Europa», accesible a los 500 000 científicos biológicos del continente.

En el marco de este consorcio continental, el equipo de trabajo, con Jesús Souza Troncoso como responsable de propiedad intelectual, se centra en la protección de datos y la privacidad y trazabilidad de las muestras de recursos marinos, de conformidad con el marco jurídico establecido por el Protocolo de Nagoya.

Para unas ciencias biológicas localizables, accesibles, interoperables y reutilizables.

El lanzamiento de este proyecto responde a la necesidad de mantener a las ciencias de la vida europeas a la vanguardia de los avances globales. En este sentido, las entidades involucradas en EOSC-Life destacan que, para profundizar en la comprensión de la vida y la enfermedad, «es necesario que los datos, los servicios digitales y las instalaciones avanzadas, vitales para la investigación en ciencias de la vida, sean localizables, accesibles, interoperables y reutilizables (principios FAIR)». Así, con el lanzamiento de este nodo europeo, los datos y servicios FAIR mejoran la reproducibilidad de la investigación biomédica, impulsan nuevos descubrimientos científicos y permiten que cualquier investigador en Europa y en todo el mundo acceda a ellos y los utilice.

La Universidad de Vigo garantiza el cumplimiento del Protocolo de Nagoya.

La magnitud de este proyecto para poner a disposición datos biológicos en la nube presenta una serie de dificultades, no solo en el ámbito técnico e informático, sino también en relación con la protección de datos personales, la privacidad y la trazabilidad. Es en este aspecto donde se centra la participación de la Universidad de Vigo, junto con la Universidad del País Vasco, ambas a través del EMBRC (Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos), el único de los trece socios del proyecto relacionado con la ciencia marina. Belén Martín Míguez, responsable de la participación de Ecimat en el EMBRC, explica que la participación de la UVigo y la UPV/EHU surge de su amplia experiencia en la aplicación del Protocolo de Nagoya en la gestión de los recursos marinos y su objetivo es que los datos biológicos puedan estar “en la nube” respetando el marco jurídico del ABS o del Protocolo de Nagoya. Esta normativa exige que, a lo largo de toda la cadena, desde la toma de muestras hasta la puesta a disposición de los datos, sea necesario recopilar y mantener información sobre el origen geográfico de la muestra y sobre los permisos obtenidos en dicho proceso.

Así, las instituciones españolas participan en dos paquetes de trabajo. El primero se centra en el desarrollo de una política de datos que tenga en cuenta la necesidad de garantizar la trazabilidad de las muestras biológicas a lo largo de su proceso de uso, en cumplimiento de la legislación implementada en cada país en el marco del Protocolo de Nagoya. “El punto fundamental del protocolo es que reconoce la soberanía de los países sobre los recursos genéticos recogidos en su territorio, independientemente de dónde se utilicen. “Por lo tanto, es necesario que, poco a poco, las instituciones que participan en la recogida, el transporte, el uso y la generación de información a partir de estos recursos genéticos implementen mecanismos que garanticen que se conozca el país de origen a lo largo de todo el «recorrido» del recurso. Dentro del área de trabajo 4 del proyecto, también se organizará un taller en el que participarán representantes de las diferentes instituciones involucradas en todas las etapas de este «recorrido». Con sus aportaciones, explica Martín Míguez, “propondremos una serie de recomendaciones sobre aspectos a incorporar en las políticas de datos”.

La segunda área del proyecto en la que participa la UVigo está estrechamente relacionada con la anterior, pero con un componente más técnico, buscando proponer soluciones concretas para poner en práctica estas políticas de datos. Consiste en desarrollar un «modelo de origen» para todos los datos biológicos considerados en el proyecto. Colaboramos con otros colegas con un perfil más bioinformático, seleccionando y proponiendo metadatos obligatorios mediante el lenguaje .eml (biblioteca de metadatos ecológicos). Estos metadatos, señala el investigador, deben acompañar a los datos sobre recursos genéticos y deberán incorporarse progresivamente a las bases de datos de recursos marinos existentes en Europa. «Esto permitirá que, a lo largo de la cadena de uso de un recurso genético, el último resultado obtenido pueda rastrearse hasta la muestra biológica original de la que se infirió». Para esta tarea, explica Martín Míguez, la Universidad de Vigo colabora con VLIZ (Instituto Flamenco de Ciencias Marinas) y con BBMRI-ERIC (Infraestructura Europea de Investigación para Biobancos y Recursos Biomoleculares, ciencias médicas).

La actividad investigadora del CIM-UVigo y las actividades de difusión y transferencia del Centro cuentan con el apoyo de la Xunta de Galicia y la Unión Europea, a través de su cofinanciación en el marco del Programa Operativo FEDER/FSE Galicia 2014-2020.

Fuente: DUVI

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)

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