Utilizar los residuos plásticos del océano para crear, mediante impresión 3D, componentes eco-innovadores que puedan ser reutilizados por la propia industria marítima, fabricándolos en cuestión de minutos, tanto en instalaciones portuarias como a bordo de un buque. Esta es la filosofía del proyecto europeo CircularSeas, financiado con casi dos millones de euros de fondos FEDER, en el que participa como socio el grupo de investigación de Ingeniería de Sistemas y Automatización de la Universidad de Vigo, dirigido por el profesor de la Facultad de Ingeniería Industrial Julio Garrido.
La presentación del proyecto congregó esta mañana en el edificio Miralles a una buena representación de todas las partes implicadas, no solo de la comunidad universitaria, sino también del resto de organizaciones que, desde hace algunos meses, colaboran en esta investigación, entre las que se incluyen la Autoridad Portuaria de Vigo, actor clave en el desarrollo de este trabajo, y el Instituto Gallego de Promoción Económica (IGAPE). Garrido fue el encargado de explicar los detalles del proyecto y, junto a él, la vicerrectora de Transferencia, Consuelo Pérez; el director del Centro de Investigación Marina de la UVigo y del Campus do Mar, Daniel Rey; el responsable de Medio Ambiente del Puerto de Vigo, Alberto Jaraiz, y el director general de IGAPE, Juan Manuel Cividanes. Todos ellos destacaron las grandes expectativas que CircularSeas despierta en el sector naval y portuario, no en vano, ya que, si se alcanzan los resultados previstos, contribuiría a mitigar uno de los mayores problemas a los que se enfrenta actualmente la sociedad: la contaminación marina por microplásticos. «Si una vez retirados estos microplásticos se les puede dar un valor añadido e incluso ayudar a resolver cualquier problema mecánico que pueda surgir en una embarcación, esto sin duda tiene un valor muy alto», subrayó el vicerrector de Transferencia.
CircularSeas ten como principal obxectivo promover a economía verde mediante a creación de produtos, pezas e compoñentes creados a partires dos residuos plásticos recollidos polos barcos nas súas campañas ou derivados das principais industrias marítimas: pesca, pesca auxiliar e acuicultura; estaleiros e xestión de portos, e tamén deportes náuticos. “Trátase de empregar eses plásticos que xa non están a ser empregados, que son residuais, e darlles valor, estudando como preparalos para que, a partires de impresión3D, poidan reempregarse na mesma contorna marítima-portuaria”, explicou Garrido.
Ocho socios de cinco países
Participan ocho socios de cinco países: España, Francia, Portugal, Reino Unido e Irlanda, con un total de seis puertos involucrados. El proyecto está liderado por el centro de investigación vasco Leartiker, perteneciente a la Red Vasca de Ciencia y Tecnología, especializada en innovación en tecnología de polímeros. «Desde allí nos contactaron para que nos hiciéramos cargo, sobre todo, de la parte relacionada con el desarrollo de nuevas máquinas, especialmente aquellas que requieren un control preciso de las trayectorias y la optimización de los procesos automatizados», explicó Garrido, destacando así que la parte del proyecto en Vigo se centrará, sobre todo, en el desarrollo de nuevos sistemas de maquinaria avanzada para la fabricación de componentes plásticos.
La recopilación de datos en los puertos está casi completa.
El proyecto consta de dos fases bien definidas. La primera, en la que ya participan todos los socios, es común a los seis nodos participantes y consiste en realizar trabajo de campo. En esta fase, cada nodo contacta con empresas e instituciones del sector marítimo/portuario, recabando información mediante visitas y encuestas. Una vez seleccionados los casos de revalorización de residuos, colaborarán con el resto de los nodos en la adaptación de las impresoras y el desarrollo de nuevos equipos que se adapten a los plásticos y al proceso de impresión 3D requerido, así como en su optimización. «A cada nodo se le ha asignado desde el principio una parte específica del estudio. En nuestro caso, se trata de la fabricación a bordo, es decir, la adaptación inteligente de las trayectorias de una máquina —cuyo trabajo implica realizar movimientos precisos— a las condiciones a bordo, tomando la impresión 3D como caso de estudio específico», destacó el responsable del proyecto en Vigo.
Vigo acogerá varios talleres temáticos y la conferencia final del proyecto.
Aunque el Grupo de Ingeniería de Sistemas y Automatización es el único participante gallego, el gran interés que ha suscitado este trabajo ya les ha valido numerosas ofertas de colaboración, tanto de otros grupos de investigación de la propia Universidad como de centros tecnológicos, entre ellos el CSIC y el Centro Oceanográfico de Vigo. En este sentido, Garrido explicó que en los próximos meses se celebrarán distintos talleres temáticos «en los que, sin duda, les pediremos que participen como expertos en diferentes áreas del proyecto: economía, sostenibilidad, materiales, etc.», indicó Garrido durante la presentación, a la que añadió que la conferencia de presentación de resultados finales también tendrá lugar en Vigo en marzo de 2022.
Numerosos ejemplos comerciales demuestran la viabilidad del proyecto.
A creación de novos produtos a partir de residuos plásticos non é algo novo e noutros sectores hai xa múltiples experiencias neste sentido. Quizás o téxtil é un dos máis activos neste momento. “Existen xa marcas comerciais que fan as súas prendas con este tipos de residuos, e incluso con residuos plásticos exclusivamente do mar. No calzado tamén se poden encontrar exemplos”, explica o responsable en Vigo do proxecto, quen recalcou que a diferencia principal que achega CircularSeas é que se centra no proceso de impresión 3D. “Esta opción non é a mellor para a produción en masa, aínda que si é, sen dúbida, a que permite máxima adaptabilidade”, recalcou Garrido.
Fuente: DUVI