Investigadores del CIM-UVigo descubren que los estuarios gallegos se fertilizan con nitrógeno procedente del aire.

El nitrógeno es un elemento esencial en la biosfera, ya que es fundamental para el crecimiento de las plantas tanto en ecosistemas terrestres como acuáticos. Las selvas tropicales, las praderas marinas y las algas microscópicas, mediante la fotosíntesis, alimentan las cadenas alimentarias y eliminan el dióxido de carbono de la atmósfera. «A pesar de que el nitrógeno molecular (N₂) existe en grandes cantidades en la atmósfera, solo unos pocos microorganismos especializados son capaces de utilizarlo», explica Beatriz Mouriño, catedrática del Grupo de Oceanografía Biológica del Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo. «El resto tiene que conformarse con formas de nitrógeno menos abundantes, pero más económicas en términos energéticos para su asimilación, como el nitrato o el amonio», señala Mouriño.

Hasta hace poco, se creía que en el océano, la incorporación de nitrógeno atmosférico por microorganismos era un proceso de poca importancia, restringido a las capas superficiales de las regiones tropicales donde hay muy poco nitrato y amonio. De hecho, tradicionalmente, la fijación biológica de nitrógeno siempre se ha vinculado a las regiones tropicales y subtropicales, pero en los últimos años numerosas publicaciones han demostrado que el rango de entornos en los que la fijación de nitrógeno es un proceso importante es mucho mayor, ya que existen organismos fijadores distribuidos por todas las aguas del planeta. Uno de estos estudios, realizado por investigadores de la Universidad de Vigo, el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Universidad de California en Santa Cruz (EE. UU.), acaba de ser publicado este miércoles por la revista Scientific Reports, del grupo Nature, y muestra que estos microorganismos también están presentes en los estuarios gallegos. «Nuestros datos revelan la existencia de una gran diversidad de microorganismos especializados, cuya presencia y actividad a lo largo del año varía según las condiciones ambientales», afirma Víctor Moreira, primer autor de este trabajo, quien acaba de defender su tesis doctoral en la Universidad de Vigo.

20 meses de estudio en la ría de A Coruña

La investigación se llevó a cabo durante 20 meses en la Ría de A Coruña en el marco del proyecto Nicanor, financiado por la Xunta de Galicia, que estudia la fijación de nitrógeno y el flujo difusivo en el noroeste de la Península Ibérica. Durante este tiempo, se realizaron experimentos para medir el uso del nitrógeno atmosférico, mientras que se obtuvieron muestras de ADN para identificar y cuantificar los microorganismos responsables. Paralelamente, se instalaron instrumentos que evaluaron el nivel de turbulencia y el ascenso de nitrógeno desde las capas profundas. Según Emilio Marañón, catedrático del Departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidad de Vigo e investigador del grupo de Oceanografía Biológica del CIM-UVigo, que también participa en esta investigación, «la cantidad de nitrógeno que se incorpora a las rías gallegas por este mecanismo es pequeña en comparación con la fertilización por el ascenso de aguas profundas asociado a la surgencia; sin embargo, debido a procesos de cambio global como el calentamiento oceánico, estos microbios podrían ver incrementada su relevancia en el futuro». Es decir, este estudio servirá de base para determinar los cambios en la importancia relativa de los diferentes mecanismos que controlan la entrada de nitrógeno nuevo en los ecosistemas, un proceso que en última instancia determina la productividad de los recursos explotables en esta región.

Parte de la tesis doctoral

El estudio forma parte de la tesis doctoral de Víctor Moreira, defendida en diciembre de 2018, en el marco del programa de Ciencias, Tecnología y Gestión Marinas. La investigación fue coordinada por la profesora Beatriz Mouriño e incluye la participación de Emilio Marañón y Ana Fernández, todos ellos del grupo de Oceanografía Biológica del Departamento de Ecología y Biología Animal, junto con Marta Varela, Antonio Bode y Eva Sintes, investigadores del Instituto Español de Oceanografía, y Jonathan Zehr y Kendra Turk-Kubo, de la Universidad de California en Santa Cruz (EE. UU.).

Fuente: DUVI

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36310 Vigo. Galicia. (Spain)

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