“Nuestro objetivo es encontraros en las aulas y en los laboratorios, primero como alumnas y luego también como docentes; no podemos robarle a la sociedad la mitad de su talento.” Así de contundente se mostró este lunes el rector de la Universidad de Vigo, Manuel Reigosa, en el acto de bienvenida a un grupo de alumnas que participaron en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación en las jornadas conmemorativas del 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que llevó al campus a un centenar de alumnas de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria de cuatro institutos del área de Vigo.
“Nuestro objetivo es encontraros en las aulas y en los laboratorios, primero como alumnas y luego también como docentes; no podemos robarle a la sociedad la mitad de su talento”. Así de contundente se mostró este lunes el rector de la Universidad de Vigo, Manuel Reigosa, en el acto de bienvenida a un grupo de alumnas que participaron en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación en las jornadas conmemorativas del 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que llevó al campus a un centenar de alumnas de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria de cuatro institutos del área de Vigo.
Reigosa: “Percibimos con bastante sorpresa la falta de vocaciones científicas y, especialmente, tecnológicas en las mujeres.”
Junto al rector y la directora de la Unidad de Igualdad, la docente Soledad Torres, coordinadora de los talleres en este centro, también les dio la bienvenida. “Necesitamos vuestra visión de la ciencia y la tecnología, y que seáis vosotras mismas las que contribuyáis a crear esa ciencia y esa tecnología que tanta falta nos hace”, subrayó Torres, una de las principales impulsoras de esta iniciativa. “Percibimos con bastante sorpresa la falta de vocaciones científicas y, especialmente, tecnológicas en las mujeres. Tenéis que ser conscientes de que sois capaces, sois tan capaces o más que los hombres”, insistió el rector, quien también aludió a la falta de talento femenino en puestos de responsabilidad, algo que espera que vaya cambiando. “De momento aún hay pocas rectoras, pero esto tiene que ir cambiando y espero que dentro de poco la mitad de los cargos universitarios estén ocupados por mujeres”, recalcó el rector. “Lo que necesitamos es no perder talento. En estos momentos, titulaciones como Ingeniería Informática, Industrial, de Telecomunicación, Aeroespacial… que tienen un futuro brillante y en las que va a haber mucho empleo de calidad están perdiendo cada vez más impulso entre el público femenino, algo que nos sorprende enormemente porque son profesiones en las que no existe en absoluto un entorno negativo en lo que a cuestiones de género se refiere”, recalcó el rector.
Desde el punto de vista de Vitoria Alonso, docente de Tecnología en el IES Rosais I, el verdadero problema de la falta de vocaciones no se produce tanto en el mundo de las ciencias como en el de las tecnologías, algo que atribuye sobre todo a la falta de contacto de las niñas con el mundo de la tecnología hasta que ya son demasiado mayores.
Desde su perspectiva, “la Tecnología es una materia que solo se imparte de forma obligatoria en segundo y tercero de la ESO, por lo que hasta que tienen 13 o 14 años no han tenido ninguna asignatura técnica, mientras que desde pequeñas están recibiendo contenidos relacionados con las ciencias y la biología.”
En esta escuela se organizaron dos talleres: uno de programación de robots Lego Mindstorms y otro en el que se retaba a las participantes a programar un pequeño videojuego. Organizadas en pequeños grupos, todas las alumnas pasaron por ambos talleres. Entre estas participantes estaban Soraima Pacini, Laura Cascallana, Eva Collazo, Laura Andreu y Sheila Núñez, alumnas de 3º de la ESO del IES Rosais I. “Queremos ver qué tipo de cosas se hacen en estas carreras para ver si nos gustan cuando tengamos la oportunidad de estudiarlas”, comentaba Collazo instantes antes de iniciar el taller. En el caso de Cascallana, ella lo tiene claro: “A mí lo que me gustaría estudiar es Ingeniería Aeroespacial”. El resto de sus compañeras aún no lo tienen claro: Química, Periodismo, Bellas Artes… son algunas de las alternativas. “Hay muchas puertas abiertas, lo difícil es elegir”, comentaba otra alumna.
13-14 años, el momento clave para elegir entre ciencias o letras
En el Edificio de Ciencias Experimentales y en CINBIO también se organizaron múltiples talleres. En este caso, las actividades fueron coordinadas por la profesora Verónica Salgueiriño, del Departamento de Física Aplicada.
“Esta iniciativa, ya conocida a nivel internacional, me llegó hace tres años y me pareció realmente interesante porque es cierto que tenemos un déficit de chicas en las ciencias, en gran medida debido a que la sociedad las orienta hacia otros ámbitos”, explica la docente. “Es importante hacerles llegar este tipo de iniciativas para que vean que no van a tener ningún problema si deciden orientar su carrera hacia la ciencia”, subrayó Salgueiriño, quien también incidió en la importancia de comenzar con este tipo de actividades cuanto antes. “Es muy difícil que a estas edades sepan lo que quieren ser, pero al menos que tengan un pilar en el que apoyarse para tomar la decisión de su vida”, añadió la investigadora.
En la Escuela de Ingeniería Industrial este fue el segundo año en que se organizaron los talleres. “La verdad es que las chicas están muy animadas y, con respecto al año pasado, hemos modificado la programación de los talleres para hacerlos lo más prácticos posible”, explicó la profesora Ana Mejías, coordinadora de estos talleres en el centro.
“Este año le dimos una vuelta y pusimos el mayor peso en las presentaciones de aplicaciones y en trabajar de forma sencilla con las tecnologías para que vean que todo esto se consigue a partir de la base de la ingeniería”, subrayó Mejías. La termografía infrarroja, el diseño y prototipado 3D y el proyecto Formula Student fueron las temáticas centrales de estos talleres. “Son niñas de 3º de la ESO que están en el momento justo de elegir entre ciencias o letras, y no tener claro el abanico de estudios que pueden valorar hace que muchas veces se decanten directamente por una rama concreta simplemente por desconocimiento”, recalcó la subdirectora del centro.
Actividades también en el CIM-UVigo
El Centro de Investigación Marina de la Universidad también se sumó a esta celebración con la visita de un grupo de alumnas del IES Vilalonga, que asistieron primero a una conferencia de Alba Sousa, responsable de comunicación de la Asociación Faraxa para la abolición de la prostitución y colaboradora del proyecto de sensibilización “Iguala na Diferencia: una cuestión de justicia social”, y después a una visita guiada realizada por las técnicas que trabajan en este centro. Además, tuvieron también la oportunidad de conocer el trabajo que están llevando a cabo las investigadoras Estefanía Paredes, del Laboratorio de Criopreservación; Tania Tato, del grupo Ecotox, y Tania Ballesteros, que les explicó el proyecto de estudio de la biología del carallo de mar.
Durante su estancia en la ECIMAT, los alumnos conocieron y comprendieron el silencio que muchas investigadoras han sufrido a lo largo de la historia, la situación actual de las mujeres en el ámbito laboral y en la ciencia en particular, y reflexionaron sobre la igualdad de oportunidades, el techo de cristal y los prejuicios que todavía tenemos que combatir día a día, tanto mujeres como hombres, para mejorar la situación social y laboral y poder trabajar por una ciencia sin diferencias.