El caracol marino Littorina fabalis es un molusco gasterópodo presente en numerosas zonas intermareales rocosas de gran parte de la costa gallega, caracterizado, entre otros aspectos, por el polimorfismo del color de sus conchas. Consciente de este hecho y con el objetivo de estudiar sus causas, el investigador del Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo (CIM-UVIGO), Daniel Estévez, centró su tesis doctoral en el estudio de los diferentes aspectos relacionados con la estabilidad de este polimorfismo cromático durante las últimas décadas. Fueron tres años de investigación y estudio en los que intentó responder a múltiples preguntas, como si existe un mecanismo de selección dependiente de la frecuencia en las poblaciones gallegas de esta especie, cómo funciona, cuál es el componente de efectividad más relacionado con el color de la concha y si la deriva genética puede explicar los cambios de frecuencia en los diferentes caracteres.
«L. fabalis muestra un claro polimorfismo de color y patrón de bandas en la concha que, en la localidad a Coruña de Abelleira, en el corazón del estuario de Muros e Noia, se ha mantenido estable durante más de 21 años», explica el autor de la tesis, investigador del Departamento de Bioquímica, Genética e Inmunología, quien subraya que, tras todo el trabajo realizado durante los tres años que dedicó a la redacción de este estudio, resulta evidente que uno de los mecanismos más plausibles para explicar el mantenimiento del color a lo largo del tiempo es una selección sexual dependiente de la frecuencia, causada por una preferencia negativa ejercida por los machos.
Esta explicación, según el investigador, se sustenta principalmente en el hecho de que los pares más frecuentes son los de colores diferentes, lo que también sería consecuencia de una preferencia negativa. Por otro lado, para el patrón de bandas, no se encontró evidencia de selección sexual dependiente de la frecuencia, pero sí se halló una relación inversa entre un componente de efectividad global y la frecuencia de individuos con bandas en la población. «Es interesante que, en ambos caracteres, la deriva genética —una fuerza evolutiva que explicaría los cambios en la frecuencia debidos al azar— explique suficientemente los cambios en el polimorfismo cuando estos no se exageran de un año a otro, mientras que no los explica cuando son más pronunciados», subraya Estévez, quien considera que esto indicaría que tanto el color como el patrón de bandas se mantienen a lo largo del tiempo por la acción conjunta de la deriva y la selección natural, alternando la intensidad de estas dos dependiendo de la magnitud de los cambios en el polimorfismo.
Estudios clave para establecer planes de conservación para esta especie.
Los resultados de esta tesis doctoral, dirigida por los investigadores del CIM-UVIGO Juan Galindo y Emilio Rolán y defendida en la Facultad de Biología, permiten ahora a la comunidad científica acercarse a la predicción de la evolución biológica en diferentes poblaciones naturales de esta especie. «Conocer cómo varía la diversidad genética nos permite evaluar cómo estas poblaciones resistirían los cambios y perturbaciones ambientales», explica el investigador, al tiempo que subraya que, al establecer planes de conservación o explotación de un recurso determinado, siempre es fundamental conocer estos aspectos en los diferentes organismos de un ecosistema concreto.
Fuente: DUVI