¿Cómo influyen los factores ambientales en el desarrollo de ciertos vertebrados? Esta fue la pregunta que el investigador Javier Díaz, del Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo, intentó responder con su tesis doctoral. Se trató de un estudio exhaustivo sobre cómo el sexo, el entorno social temprano y el riesgo de depredación influyen en el comportamiento, la coloración de camuflaje y la expresión de genes relacionados con el estrés fisiológico. Centró su estudio en dos especies muy específicas: la gaviota sombría Larus michahellis y el pez espinoso Gasterosteus aculeatus.
«El conocimiento de la estructura y el origen de la variación en los rasgos fenotípicos y el papel del desarrollo de los organismos en los procesos evolutivos se consideraban piezas clave para completar la teoría neodarwiniana de la evolución, y su inclusión formal constituyó una nueva síntesis ampliada de la teoría evolutiva actual que también integra el papel del desarrollo», explica el investigador, quien enmarca este estudio en una nueva línea de investigación que enfatiza la importancia de estudiar los mecanismos genéticos y ambientales que influyen en la diversidad de caracteres basándose en alteraciones en los rasgos de los organismos durante su desarrollo.
Se realizaron experimentos en la isla de Sálvora y también en el laboratorio.
Entre otros objetivos, el estudio se propuso analizar la plasticidad de la coloración de camuflaje durante la fase juvenil y el comportamiento de selección del color de fondo —claro u oscuro— en respuesta al riesgo de depredación en el pez espinoso, así como analizar cómo los efectos maternos, específicamente las sustancias del huevo y el orden de nacimiento, influyen en el comportamiento durante los primeros días de vida de los polluelos de gaviota patiamarilla. Por otro lado, el investigador también decidió intentar determinar si existía dimorfismo sexual en la coloración de camuflaje en los juveniles del pez espinoso y los polluelos de gaviota, y profundizar en la relación entre la coloración de camuflaje, constituida por melaninas, y la expresión de genes asociados al estrés fisiológico en los polluelos de gaviota. Para ello, llevó a cabo dos experimentos: uno con polluelos de gaviota en la isla de Sálvora y otro en el laboratorio con juveniles del pez espinoso.
Ante el peligro, el pez espinoso no cambia su coloración.
Los resultados obtenidos no dejaron lugar a dudas: los peces espinosos juveniles no modifican su coloración de camuflaje ante el riesgo de depredación, lo que sugiere que la plasticidad de este rasgo en respuesta a la amenaza de depredación es limitada o demasiado costosa. Por el contrario, sí se observa la elección del color de fondo ante el riesgo de depredación: los peces expuestos a este riesgo presentaban una mayor presencia sobre un fondo oscuro. «Estos resultados sugieren que la plasticidad en la elección del color de fondo representa una estrategia de camuflaje en entornos heterogéneos, donde coexisten zonas claras y oscuras», explica el investigador.
En el caso de la gaviota, la jerarquía de nacimiento es decisiva.
En el caso de la gaviota patiamarilla, es la jerarquía de nacimiento, y no las sustancias depositadas por las madres en los huevos, lo que determina las diferentes estrategias de comportamiento de los polluelos durante sus primeros días de vida. Específicamente, los últimos polluelos en nacer en un nido emitieron más llamadas de atención a los padres, reaccionaron con menor frecuencia a una llamada de alarma parental y tuvieron una frecuencia respiratoria menor que los primeros en nacer, independientemente de las sustancias presentes en el huevo. «Estos resultados refutan la generalización de la hipótesis de que las diferencias de comportamiento entre los primeros y los terceros polluelos de gaviota están programadas por las sustancias maternas depositadas en los huevos», explica el investigador.
El dimorfismo sexual está más extendido de lo que se pensaba.
Aunque la mayoría de los estudios realizados hasta la fecha se han centrado en el dimorfismo sexual en la coloración de individuos adultos, que suelen exhibir ornamentos muy vistosos con importantes funciones de apareamiento, los resultados de esta tesis demuestran que existe dimorfismo sexual en la coloración de camuflaje en juveniles de ambas especies, lo que sugiere que el dimorfismo en juveniles podría estar más generalizado en los vertebrados de lo que se creía. Además, los diferentes resultados obtenidos a lo largo de la investigación sugieren que los polos más oscuros sufren menos estrés durante su desarrollo.
“En España apenas hay ofertas de trabajo para personas con nuestro perfil”.
El autor de la tesis, Javier Díaz (Plasencia, 1987), es licenciado en Biología por la Universidad de Salamanca, máster en Biodiversidad y Biología de la Conservación por la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y doctor en Biología por la Universidad de Vigo. Autor y coautor de siete publicaciones científicas en revistas internacionales, con más de 50 citas hasta la fecha, actualmente se encuentra desempleado y busca trabajo tanto en el ámbito académico como en el empresarial, en España y en el extranjero. «Mi caso es otro ejemplo de cómo en España el Estado forma médicos invirtiendo muchos recursos públicos, pero luego no existe un mercado laboral público ni privado que pueda aprovechar esta formación; apenas hay ofertas de trabajo para nuestro perfil en España», subraya el investigador.