Lanzamiento del Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos, el biobanco marino más grande y diverso del mundo. Este es el principal objetivo de la reunión de lanzamiento del proyecto Biobanco del Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos (EBB), financiado por el Programa Interreg del Área Atlántica con 1,5 millones de euros, más otros 500.000 aportados por los propios socios, y liderado por el Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo y el Campus do Mar, que comenzó este martes en Vigo. Se prevén tres años de desarrollo de nuevas tecnologías y protocolos comunes para el mantenimiento ex situ, es decir, fuera de sus entornos naturales, de los recursos biológicos marinos, y se armonizarán los existentes para que los diferentes biobancos trabajen de forma coordinada bajo el sello del Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos.
El proyecto involucra a las principales colecciones mundiales de cultivos marinos, ubicadas en Noruega, Irlanda, el Reino Unido, Francia, España y Portugal; cuatro clústeres de biotecnología marina en España, Francia, Portugal y el Reino Unido; seis empresas activas en el campo de la biotecnología marina y las administraciones competentes en España, Portugal y el Reino Unido en materia de acceso a los recursos genéticos.
Primera iniciativa de coordinación transnacional a largo plazo para biobancos marinos.
La reunión de lanzamiento se celebrará los días 21 y 22 de noviembre en el edificio de sesiones de la Autoridad Portuaria de Vigo y contará con la presencia de representantes de todos los socios del proyecto. La reunión fue inaugurada por Jesús Souza Troncoso, director del Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo, y Carlos Botana, responsable de Sostenibilidad Portuaria. «Esta es la primera iniciativa que propone una coordinación transnacional a largo plazo de biobancos marinos», afirmó Souza Troncoso, explicando que, como biólogo marino, a menudo tiene que recoger muestras por todo el mundo o solicitar préstamos a museos, universidades o estaciones marinas. «Este es un tema a veces complicado, ya que cada país tiene sus propias normas y protocolos para ello. Por lo tanto, esta iniciativa para implementar una estrategia común de acceso a los recursos biológicos marinos es muy importante y útil», subrayó el investigador, quien puso como ejemplo su viaje la semana pasada a Estados Unidos para visitar a un colega de la Universidad de Harvard que también trabaja en el estudio de los moluscos antárticos. «Me llevé un frasco con varios ejemplares recogidos hace unos años en la Antártida y, en cuanto llegué al museo de esta universidad, tuve que cumplir con toda una serie de requisitos que, si hubiera estado en otro país, habrían sido completamente diferentes», recalcó Troncoso.
Por su parte, Botana enmarcó esta conferencia en la estrecha relación que mantienen Oporto y la Universidad, «¿cómo podría ser de otra manera en una ciudad que vive del mar como la nuestra?». En este sentido, puso como ejemplo la estrategia de planificación portuaria Crecimiento Azul, que consiste en la creación de riqueza y empleo sostenible y de calidad vinculado al mar. «En el caso del puerto de Vigo, hemos identificado 14 sectores vinculados a la economía azul, desde la biotecnología, la pesca y el turismo hasta la energía azul y las autopistas del mar», subrayó Botana.
Guía de buenas prácticas para cumplir con la nueva legislación.
Tras la inauguración, la jornada comenzó con la presentación general del proyecto, a cargo de Antonio Villanueva, responsable de la Unidad de Calidad Ambiental de la Estación de Ciencias Marinas de Toralla, quien también explicó las características del Centro de Investigación Oceanográfica de la Universidad de Vigo. A continuación, intervinieron los distintos socios, presentando sus respectivas entidades, ya que era la primera vez que se reunían. Durante estos dos días se definirá el plan de trabajo para el próximo año y se acordarán las principales funciones y responsabilidades de cada socio. «La Universidad de Vigo será la responsable de coordinar todo el consorcio, lo que requerirá gran parte de nuestro esfuerzo», subrayó Villanueva.
El proyecto tiene dos objetivos fundamentales. «El primero es coordinar los biobancos que forman parte del EMBRC, para que se desarrollen estándares comunes y, de esta manera, si se visita una colección en Francia, lo que se recibe de ella sea lo mismo que se recibiría en Escocia, por ejemplo», explicó Villanueva. El segundo se relaciona con la elaboración de una guía de buenas prácticas para cumplir con la nueva legislación sobre acceso a los recursos genéticos. «Esta legislación se desarrolló en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas con el fin de proteger los intereses de los países de origen de los recursos. Actualmente se está implementando a nivel nacional y representa una importante barrera burocrática para las entidades interesadas en realizar investigaciones con recursos genéticos», explicaron durante la conferencia.
Discurso de Antonio Villanueva presentando el Centro de Investigación Marina de la Universidad de Vigo.
Además de distintos representantes de la Universidad de Vigo, participaron en la reunión expertos de la Universidad del País Vasco, el Centro Interdisciplinario de Investigación Marina y Ambiental (Portugal), la Universidad del Algarve, la Universidad Pierre y Marie Curie, el Instituto Noruego de Investigación Marina, Fórum Oceano, Pole Mer Bretagne Atlantique, Anfaco, la Universidad de Strathclyde, la Asociación de Biología Marina del Reino Unido y la Universidad Nacional de Irlanda.
Fuente: Duvi
