La escasez de recursos energéticos, la dependencia externa y la inestabilidad geopolítica en las zonas productoras de petróleo han llevado a muchos países, incluidos los europeos, a incrementar los recursos destinados a la búsqueda de nuevas fuentes de energía, incluidas las renovables. Una de estas fuentes de combustible alternativas son las algas, especialmente las microalgas, que convierten la luz solar en energía almacenándola en forma de aceite y otras sustancias de alto valor económico. Así, el biodiésel se sintetiza a partir del aceite de algas, mientras que el bioetanol se produce a partir de carbohidratos. El cultivo de microalgas presenta múltiples ventajas sobre otros cultivos energéticos o el uso de otros tipos de biomasa, ya que su cultivo puede realizarse en todo tipo de condiciones (diferentes climas, tipos de agua, etc.) y su producción de biodiésel es mucho mayor que la obtenida mediante el cultivo de plantas terrestres. A pesar de las ventajas mencionadas y de que el cultivo de microalgas constituye una fuente de combustible limpia, barata y de producción local que puede ayudar a reducir la dependencia de España del petróleo extranjero, aún es necesario un importante esfuerzo de investigación.
El 4 de mayo, Anxo Sánchez, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Vigo, presentó la situación actual y el trabajo de investigación que su grupo está desarrollando en el aprovechamiento energético de las microalgas con la conferencia titulada «Aprovechamiento energético de las algas«.