El investigador Javier Díaz Real, del Laboratorio de Ecología del Comportamiento, acaba de refutar una teoría ampliamente aceptada por la comunidad científica. Esta teoría sostiene que las diferentes estrategias de comportamiento entre los polluelos de gaviota patiamarilla están determinadas por factores ambientales posteriores a la eclosión y no por la posición del huevo en el nido original. Este hallazgo rechaza la aplicabilidad general de la suposición de que el comportamiento tan diferente entre el primer y el tercer polluelo de gaviota está programado por las sustancias que las madres depositan en los huevos. Es decir, en general, estos resultados indican que las estrategias de comportamiento de los polluelos son plásticas y están influenciadas por su experiencia social temprana.
Los resultados de su estudio, publicados recientemente en la revista Behavioral Ecology, muestran que los polluelos nacidos en tercera posición emitieron más llamadas a sus padres, reaccionaron con menor frecuencia a las llamadas de alarma parentales y presentaron una menor frecuencia respiratoria que los nacidos en primera posición. «El orden original de los huevos no afectó el comportamiento de los polluelos», explica el investigador. Además, los terceros huevos eran más pequeños y los polluelos nacidos de estos crecieron más lentamente que los nacidos de los primeros huevos. Es decir, independientemente del orden de los huevos en el nido original, los polluelos nacidos primero en el nido experimental crecieron más rápido que sus hermanos.
El objetivo del estudio

O laboratorio de Ecoloxía do Comportamento
El Laboratorio de Ecología del Comportamiento, un grupo liderado por los profesores Alberto Velando y Sin-Yeon Kim, lleva años desarrollando una línea de investigación sobre el efecto de la selección natural en el ciclo de vida y el comportamiento de las poblaciones animales en estado salvaje, prestando especial atención a la conservación de las poblaciones y las consecuencias de las actividades humanas sobre la biodiversidad. Sus líneas de investigación son muy variadas, desde la evaluación de fenotipos complejos, la expresión génica, la coloración, el papel del estrés oxidativo y los efectos maternos, hasta el estudio de la senescencia o la biología de la conservación de las aves marinas.
Aunque este grupo se centra principalmente en aves marinas como los cormoranes (Phalacrocorax), los alcatraces (Morus bassanus), las gaviotas, las pardelas (Calonectris diomedea) o los alcatraces (Alca torda), también lleva a cabo trabajos de investigación con peces y otras especies de vertebrados.
Javier Díaz Real
Para obtener más información sobre este estudio, consulte el artículo publicado en Behavioral Ecology en https://academic.oup.com/behec
