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La excelencia científica es el criterio que determina la concesión de las Becas Starting Grants, las prestigiosas becas del Consejo Europeo de Investigación (ERC) destinadas a impulsar el desarrollo de proyectos independientes por parte de jóvenes investigadores. Proyectos como el estudio del cáncer transmisible en animales marinos, a cargo del investigador del Departamento de Bioquímica, Genética e Inmunología, José Tubío, a quien el ERC acaba de otorgar 1,5 millones de euros para el desarrollo de esta investigación durante los próximos cinco años. «Para mí es como recibir una medalla olímpica, porque la competencia es enorme; este año se presentaron alrededor de 3000 proyectos, la mayoría de ellos de una calidad extraordinaria, y se financiarán unos 300», afirma Tubío. El investigador, que se incorporó a la Universidad de Vigo este año mediante un contrato Ramón y Cajal tras cuatro años en Cambridge, se convierte así en el segundo investigador de la institución vigoña seleccionado para este prestigioso programa.
Un proyecto seleccionado entre casi 3000 solicitudes.
El programa ERC está dirigido a investigadores con una trayectoria de entre 2 y 7 años desde la finalización de su doctorado y promovido con el objetivo de retener, promover y aprovechar el talento de las nuevas generaciones y permitirles desarrollar sus propios proyectos. Un total de 2935 proyectos fueron presentados a la convocatoria Starting Grant 2016 en las tres líneas elegibles: Ciencias Físicas e Ingeniería, Ciencias Sociales y Humanidades y Ciencias de la Vida. En esta última, dividida a su vez en nueve paneles que reunieron un total de 854 proyectos, se inserta la propuesta con la que Tubío acaba de ser seleccionado, que identifica dos de las claves de su selección. La primera, haber preparado minuciosamente la entrevista previa a la resolución final, que lo llevó a presentar su proyecto, con bivalvos incluidos, al comité de expertos del ERC en Bruselas en junio, ya que “la convocatoria exige un proyecto competitivo y original, pero también saber defenderlo”. Y la segunda es “contar con la ayuda de David Posada”, el primer investigador de la Universidad reconocido en este programa europeo y que actualmente tiene una Consolidator Grant. Además de la Beca de Iniciación de Tubío, también está la obtenida por la investigadora Elena Ojea, que se incorporará a la Universidad de Vigo el próximo mes de octubre.
Para Tubío, su selección en este programa “es la recompensa a cinco años de trabajo, de dedicación prácticamente total”. El investigador fue uno de los 85 candidatos que compitieron en un panel “muy competitivo”, el de Genética, Genómica y Bioinformática, de los cuales un total de 20 fueron seleccionados para la fase de entrevista previa a esta resolución final, en la que el comité de expertos del ERC valora la excelencia tanto del investigador como del proyecto con el que compite. En este sentido, su trayectoria previa como investigador en genómica del cáncer, que desarrolló durante los últimos cuatro años en la Universidad de Cambridge, con más de diez artículos publicados en Nature y Science, dos de ellos como autor principal, sirvió como respaldo a la candidatura presentada por Tubío con la Universidad de Vigo como institución anfitriona. “Pero, lógicamente, la guinda del pastel es el proyecto”, destaca este investigador de la novedosa línea que constituirá su principal campo de trabajo, el estudio de los cánceres transmisibles en animales marinos.
Una metástasis muy particular
Tubío explica que hasta hace un año se desconocía la existencia de “cánceres que se pueden transmitir de un individuo a otro” en especies marinas, una casuística conocida hasta entonces solo en perros y el demonio de Tasmania, dos especies en las que el investigador gallego había centrado su investigación en Cambridge en los últimos años. “En este caso, se trata de cánceres que se transmiten a través del mar de un bivalvo a otro, así que, si lo piensas, este mecanismo es como una metástasis, solo que en lugar de transmitirse de un órgano a otro, lo hace entre diferentes individuos”.
Por lo tanto, profundizar en los “mecanismos que ocurren en la metástasis a través del estudio de estos cánceres tan especiales” e identificar “aquellos genes que hacen que una célula sea transmisible, los mecanismos moleculares que hacen que una célula pueda salir de un animal y pasar a otro” constituye la base de esta investigación. Los 1,5 millones de euros otorgados por el ERC se destinarán “principalmente a la secuenciación de los genomas de animales marinos” y a la contratación de personal de investigación, a lo que también se suman los costes de equipamiento y consumibles tanto para el laboratorio en el que Tubío trabaja con su equipo en Cacti como para lo que “podríamos llamar un laboratorio satélite en Ecimat, sin el cual este proyecto no podría llevarse a cabo” y que, como señala Tubío, constituyó una “ventaja competitiva” en este proceso de selección, ya que permitirá obtener muestras que contribuirán a que este sea un proyecto de investigación “100% Vigo”, en una institución que “tiene una enorme tradición de trabajo en la genómica de bivalvos”.