La temperatura del Golfo de Vizcaya ha aumentado 0,26 grados por década.

Rosa Tedín | Orense

Desde el cabo Ortegal en Galicia hasta la punta del Pern en Francia, se extiende el golfo de Vizcaya, que alberga puertos y zonas pesqueras de gran importancia en ambos países. Debido a esta relevancia, cualquier variación en las condiciones de sus aguas puede tener importantes implicaciones socioeconómicas. Ante esta circunstancia y el cambio climático actual, el investigador de la Universidad de Vigo, Xurxo Costoya, analizó en su tesis doctoral las variaciones de temperatura y salinidad en las últimas décadas en este golfo, así como sus causas y consecuencias. Los resultados apuntan a cambios significativos, incluyendo un calentamiento de la superficie de toda la bahía de 0,26 grados Celsius por década.

La tesis, dirigida por los profesores de la Universidad de Vigo Maite de Castro y Moncho Gómez Gesteira, se tituló Variabilidad termohalina en el Golfo de Vizcaya: causas e implicaciones físicas y fue presentada este año en la Facultad de Ciencias del campus de Ourense. Combinando bases de datos de los últimos 40 años de diferentes orígenes (datos in situ, reanálisis y datos satelitales), el investigador del Departamento de Física Aplicada estudió durante tres años un área que, señala, a pesar de su relevancia desde el punto de vista de la oceanografía física, «históricamente es una región que ha recibido menos atención en comparación con otras del Atlántico Norte».

Cambios en las temperaturas, cambios biológicos

La investigación detectó un calentamiento de la superficie de toda la bahía desde 1982 de 0,26 ºC por década. «El calentamiento está más relacionado con el aumento de la duración de la estación cálida que con la existencia de veranos más cálidos o inviernos más suaves», comenta Xurxo Costoya. Además, añade, los meses que se ven afectados por el aumento de la duración de la estación cálida (abril-junio y septiembre-octubre) también han sufrido un aumento significativo en el número de días con una temperatura superficial del mar extremadamente cálida. La única zona en la que se observó un enfriamiento durante el estudio desde los años ochenta es la franja costera bajo la influencia de la pluma fluvial formada por los ríos Loira y Gironda durante los meses de invierno. «El descenso de la temperatura en esta zona fue más intenso durante los períodos en los que el caudal del río y los vientos del suroeste están por encima de sus valores medios, por ejemplo en el período 2002-2014», comenta el ya doctor.

Los resultados obtenidos durante la investigación indican que las dos masas de agua más importantes de la bahía, la del Atlántico Norte oriental y la del Mediterráneo, han experimentado cambios significativos. La primera tendió a aumentar su temperatura y salinidad durante el periodo comprendido entre 1975 y 2010, y también durante la década de 2004-2013. Por el contrario, en la segunda se detectó un enfriamiento y una disminución de la salinidad durante el periodo de 2004 a 2013. «La principal causa de estas variaciones fueron los cambios en las regiones de origen de las masas de agua cada año, es decir, en las proximidades del Golfo de Cádiz para la masa de agua mediterránea y en una región al noroeste de Galicia para la del Atlántico Norte oriental», afirma el investigador.

El proceso de cambio climático que afecta al planeta en su conjunto, explica Costoya basándose en su estudio, “ya ​​se está sintiendo en las aguas del Golfo de Vizcaya”. Así, señala, “se ha registrado un aumento de la temperatura durante las últimas décadas en todos los meses del año”. El ritmo de calentamiento, afirma, fue mayor en primavera y otoño, lo que provocó que la estación cálida se prolongara en el golfo, lo que a su vez conlleva importantes consecuencias en otros ámbitos, como el biológico. De este modo, señala el investigador del Grupo Ephyslab, “diferentes estudios han detectado que algunas especies importantes desde el punto de vista económico, como ciertos atunes (atún blanco y atún rojo), llegan antes al Golfo de Vizcaya. Gracias a esta tesis sabemos que esta llegada más temprana está relacionada con el aumento de la temperatura durante la primavera”. Además, añade, se ha observado un incremento de los fenómenos extremos que explicaría las variaciones en la distribución espacial de algunas especies, como ciertas algas, que tienden a ubicarse más al norte, dando paso a especies foráneas de un entorno más tropical. La investigación también relaciona este aumento de temperatura con el hecho de que las zonas de desove de sardinas y anchoas se sitúan cada vez más al norte. En este contexto, «los resultados de esta tesis servirán en el futuro para comprender mejor las variaciones en las poblaciones y la fenología de múltiples especies», comenta Xurxo Costoya.

Aplicación a otras zonas del planeta

Desde el punto de vista de la oceanografía física, los resultados obtenidos, comenta el investigador, “son de gran importancia, ya que ayudan a comprender mejor la dinámica del Golfo de Vizcaya al analizar esta área en su conjunto”. Así, subraya, han demostrado que, considerando que se trata de un área relativamente pequeña, la heterogeneidad de los cambios es alta, llegando incluso a generar tendencias de signo opuesto en áreas cercanas. De esta manera, la tesis, añade, “es un buen ejemplo de la importancia de analizar las variaciones a una escala espacial detallada antes de determinar escenarios y políticas para mitigar estos cambios, ya que, si bien globalmente es evidente que existe un aumento de la temperatura de los océanos, lo que observamos es una gran heterogeneidad espacial en estos cambios”.

Además de ofrecer un análisis de la situación en el caso del Golfo de Vizcaya, toda la metodología diseñada para realizar los estudios en esta área se aplica ahora a otras zonas del planeta, ya que las bases de datos creadas contienen información de todos los océanos y, a lo largo de la tesis, se intentó desarrollar programas que, con pequeñas modificaciones, permitieran aplicar las diferentes metodologías a otras áreas. «Dada la aceptación de la metodología utilizada para calcular eventos de temperatura extrema en el océano, ya se ha aplicado a la costa oeste de la Península Ibérica, en la costa de Marruecos y también en las Islas Canarias, obteniendo resultados interesantes», subraya el investigador. Asimismo, tras el descubrimiento del efecto de enfriamiento como consecuencia de los aportes de los ríos Loira y Gironda, añade: «Ya hemos comprobado que este mismo efecto se produjo en otras zonas, como en el Golfo de Guinea debido a los aportes de agua dulce del río Congo o en la plataforma continental de Texas y Luisiana debido al río Misisipi».

Fuente DUVI

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)