Aunque abrió sus puertas en junio de 2006, los orígenes de la Estación Científica Marina de Toralla, Ecimat, se remontan a 1999, cuando el entonces vicerrector de Investigación y actual rector de la Universidad de Vigo, Salustiano Mato, aceptó la solicitud de un grupo de investigadores que pedían disponer de instalaciones científicas junto al mar. El actual director de Ecimat, Jesús Souza Troncoso, fue el encargado este viernes, en el acto conmemorativo del décimo aniversario de la estación, de recordar sus orígenes y su evolución hasta la actualidad, así como de exponer los retos futuros a los que se enfrenta el centro de investigación marina. Pero más allá de los recuerdos y de lo que está por venir, la celebración de, en palabras de Souza, «10 años de vocación marina», estuvo marcada por la firma, por parte de los rectores de las universidades de Vigo y del País Vasco, del acuerdo para la constitución del nodo español del Centro Europeo de Recursos Biológicos Marinos (EMBRC), una de las 38 infraestructuras de investigación identificadas por la Comisión Europea como estratégicas para Europa, que centra su actividad en la biotecnología azul, una disciplina que se ocupa de la exploración y explotación de organismos marinos, con el objetivo de utilizar estos y sus derivados para la identificación, el procesamiento y el desarrollo de nuevos ingredientes activos de origen marino.
Con la firma del acuerdo suscrito hoy por Salustiano Mato e Iñaki Goirizelaia, se crea la estructura que representa a España en el EMBRC, integrada por Ecimat y la Estación Marina de Plentzia de la UPV/EHU, a la que se suman centros de investigación marina de otros nueve países europeos. «Este nodo nos hará más visibles y atractivos para los investigadores que quieran venir aquí, y también para que nuestro personal investigador pueda trabajar en cualquier lugar», aseguró el rector de la Universidad de Vigo, quien expresó su convicción de que «nos espera un futuro prometedor». Por su parte, el rector de la UPV/EHU subrayó la importancia del acuerdo firmado hoy, «que establece un marco y abre grandes posibilidades en tres dimensiones: investigación, docencia y transferencia», afirmó Goirizelaia. Tras la firma del acuerdo, se inauguró una placa que identifica a Ecimat como miembro del nodo español del EMBRC.
La #actitudcimat según Jesús Souza Troncoso
Tras recordar la génesis del proyecto y su evolución hasta convertirse en realidad, el director de Ecimat se refirió a la colaboración que, desde el año 2000, a raíz del estudio de los efectos de la marea alta del Prestigio, mantienen las universidades de Vigo y del País Vasco. Esta colaboración se reforzó en 2013 cuando cada estación marina fue invitada a participar como miembro asociado del EMBRC. «Además de los importantes beneficios para nuestros ecosistemas de conocimiento, la participación de nuestros centros en grandes infraestructuras de investigación europeas representa una gran oportunidad para garantizar su sostenibilidad futura, ya que nos permitirá acceder a consorcios en proyectos internacionales y a fuentes de financiación a las que de otro modo no podríamos aspirar», afirmó Souza Troncoso, quien agradeció la colaboración prestada durante estos años por las administraciones locales, regionales, nacionales e internacionales. Un apoyo que el director de Ecimat exigió que se mantuviera en el futuro para que la estación marina de la Universidad de Vigo pueda alcanzar sus objetivos, que incluyen, entre otros, contar con un mejor capital humano, promover la excelencia investigadora mediante la formación continua del personal técnico y de investigación, la especialización en la prestación de servicios de alto valor añadido para la investigación y la inversión en nuevas instalaciones que amplíen la capacidad actual de Ecimat.
Souza Troncoso hizo especial hincapié en la importancia del capital humano, asegurando que la estación «tuvo mucha suerte, el compromiso de su personal es total y la convicción de que siempre se puede mejorar fue el elemento clave a la hora de seguir este camino. Lo llamamos #attitudecimat, en línea con el hashtag corporativo #attitudeuvigo, y podría resumirse como mejora continua y vocación de servicio a los investigadores marinos», explicó el director de la estación, quien subrayó que la respuesta a gran parte de los retos a los que se enfrenta la sociedad actual, como el cambio climático o las energías limpias, está en los mares y, por lo tanto, la investigación marina es una prioridad, y más aún en una región como Galicia.
Navegando contra el viento en un mar de turbulencias
Tras los discursos de Laura Yuste, representante de la Secretaría de Estado del Ministerio de Economía y Comercio, y Jaime Aneiros, concejal de Presupuestos y Finanzas del Ayuntamiento de Vigo, intervino el rector de la Universidad do País, quien comenzó su intervención en gallego para felicitar a Ecimat por su décimo aniversario y destacar la importancia del acuerdo firmado hoy. «Desde Noruega hasta Creta, el mapa de la EMBRC refleja una red de puntos que trabajan de forma coordinada y que en España cuenta con dos representantes, uno en el Cantábrico oriental y otro en el sur de Galicia, a lo largo de los más de 8.000 kilómetros de litoral del país», afirmó Goirizelaia.
Tras agradecer la labor realizada durante la última década por el personal y la dirección de Ecimat, el rector de la Universidad de Vigo aseguró sentirse orgulloso de los investigadores que trabajan en la estación y lamentó los duros golpes sufridos en los últimos años de crisis para atraer y retener talento. «Cuando pase la crisis, que algunos han utilizado como excusa para asestar golpes tremendos, tendremos un futuro mejor», predijo el rector, convencido de que «avanzaremos con el viento a favor en este mar de turbulencias».
Fuente: duvi