Un equipo multidisciplinario reconstruye tres mil años de cambios ambientales en el archipiélago de Cíes.

Hace 4500 años, mientras se construían las grandes pirámides de la meseta de Giza en el antiguo Egipto, el nivel del mar en la ría de Vigo era significativamente más bajo que hoy y en las islas Cíes, un tesoro preciado de la costa gallega, lo que hoy se conoce como Lagoa dos Nenos, uno de los ecosistemas más valiosos del archipiélago, aún no existía. Esta contundente afirmación es una de las principales conclusiones de un estudio multidisciplinar impulsado por el grupo de Análisis de Cuencas Sedimentarias de la Universidad de Vigo (grupo Basan), con la colaboración de científicos e historiadores de otros grupos de las universidades de Vigo, Santiago de Compostela, León y la Universidad Canadiense de Victoria. «Los resultados nos han permitido comprender que durante los últimos 3000 años la evaluación de la cuenca emergida ubicada entre las islas de Faro y Monteagudo ha sido mucho más compleja de lo que creíamos hasta ahora», explica uno de los autores, Castor Muñoz Sobrino, miembro del grupo Basan.

El estudio, recientemente finalizado y ya publicado en medios científicos, demuestra que, a diferencia de lo que se creía hasta ahora, la Lagoa dos Nenos es un sistema de origen relativamente reciente, efímero y casi permanentemente amenazado por la combinación del cambio climático, las variaciones del nivel del mar y la acción humana. «En su lugar había una laguna costera de agua dulce, con abundante vegetación acuática flotante y una franja de juncos, alisos, avellanos y sauces», explica el investigador, quien también subraya que una franja de dunas costeras separaba la laguna de la playa y del mar.

Aumento progresivo del nivel del mar

Para llegar a esta conclusión, los autores del artículo explican que hace casi una década, diversos estudios multidisciplinarios ayudaron a comprender la dinámica de los principales ecosistemas de las islas durante un período comprendido entre 7000 y 3700 años, así como los orígenes de la laguna actual. «Hace menos de 3700 años, el ascenso progresivo del nivel del mar ha ido modificando el tipo de materiales depositados en la cuenca situada entre las dos islas y, a medida que subía el nivel de la playa, el sistema de dunas también retrocedía hacia el interior», subraya Muñoz Sobrino, explicando que los antiguos sedimentos de la laguna estuvieron cubiertos en algún momento por arena gruesa y fragmentos de conchas que, a lo largo de los siglos, fueron arrastrados por el viento, las mareas y las tormentas. «Lógicamente, las conclusiones que se pueden extraer del estudio de estos materiales son más difusas: nos ayudan a hacernos una idea de la evolución general de la laguna, pero no aclaran muchos detalles sobre su historia más reciente», añade.

Hasta finales del siglo XV existieron ecosistemas costeros de agua dulce activos.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, el grupo de Vigo puso en marcha un estudio multidisciplinar cuyos resultados confirmaron que, durante siglos, y antes de la formación definitiva de la laguna actual, coexistieron en ese espacio ecosistemas de dunas, marismas costeras y humedales de aguas salobres y dulces. Durante las fases más frías, con niveles del mar más bajos y tormentas menos intensas, los sistemas de dunas se expandieron hasta desconectar las lagunas costeras del mar. «Concretamente, ahora podemos afirmar que existían ecosistemas costeros de agua dulce activos, al menos hasta la llegada de Colón a América, a finales del siglo XV», subraya Muñoz Sobrino.

Como también se demuestra en el estudio, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia y la Xunta de Galicia, la combinación de ciertas condiciones (periodos más cálidos o más tormentosos) provocó la apertura de canales de drenaje y la mayor aportación de materiales de origen continental al mar afectó las condiciones tróficas de las aguas que rodean el archipiélago. Determinaron que esto ocurrió durante la primera mitad del siglo XX, pero también durante el Periodo Cálido Romano, en torno al cambio de era. «Sin embargo, el más importante de estos episodios parece haber ocurrido durante los siglos XIII y XIV», subraya el investigador, quien lo relaciona con el hecho de que este sería el periodo histórico de mayor producción agrícola, actividad ganadera e impacto humano registrado en las islas, debido al apogeo de los dos monasterios ubicados en ellas. «A partir de ese momento, estas comunidades locales comenzaron a declinar, hasta que los monasterios fueron abandonados a mediados del siglo XVIII», añade el investigador, quien también afirma que, en realidad, tanto las islas como la mayor parte de la zona que rodea la ría de Vigo ya estaban prácticamente deforestadas en el siglo XVI, por lo que el aumento de la erosión también contribuyó a reactivar los sistemas de arenas y dunas costeras.
«En resumen, los nuevos resultados nos han permitido comprender que durante los últimos 3000 años, la evolución de este ecosistema ha sido mucho más compleja de lo que se creía anteriormente», subraya Muñoz Sobrino, quien insiste en que todo este proceso «no fue ni unidireccional ni continuo» y las nuevas evidencias indican que a lo largo de este tiempo se han producido varias modificaciones ambientales relevantes en la zona, la mayoría de las cuales fueron producidas por cambios en las condiciones climáticas y oceanográficas, pero también influenciadas por la historia de la ocupación humana en las islas y en las riberas de la ría de Vigo.

Basan, un equipo multidisciplinario en el que participan geólogos, botánicos, bioquímicos…

El grupo Basan (Análisis de Cuencas, XM-3: Universidad de Vigo) es un equipo multidisciplinar formalmente constituido en 2007, con la intención de crear un grupo de investigación estable y multidisciplinar, pero con objetivos y líneas de trabajo comunes, capaz de promover la colaboración con otras líneas y grupos de investigación complementarios, tanto en la Universidad de Vigo como en el Sistema Universitario de Galicia y otras instituciones nacionales o extranjeras.
La investigación desarrollada por el grupo en los últimos años abarca desde el estudio integral de cuencas hasta la caracterización de alta resolución de su relleno sedimentario. Liderado por la profesora Soledad García Gil, el grupo cuenta actualmente con una docena de investigadores que trabajan en diversas líneas de trabajo interrelacionadas, ya que incluye geólogos, botánicos, edafólogos y bioquímicos. «Para este trabajo específico, cuya IP fue la directora del grupo, utilizamos datos recogidos en varios proyectos que hemos desarrollado desde nuestra constitución como grupo», señala Muñoz Sobrino.

Para más información, consulta nuestro blog: https://oceanoecimat.wordpress.com/2016/05/07/tres-mil-anos-de-cambios-ambientales-en-el-complejo-playa-duna-lagoon-de-las-islas-cies/

Edificio Filomena Dato
Campus de Vigo
36310 Vigo. Galicia. (Spain)

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