Aunque las langostas adultas son bien conocidas por el público, ya que se consideran un manjar y se encuentran en la carta de muchos restaurantes, se sabe poco sobre los hábitos de estos organismos a lo largo de su ciclo vital.
Su gran valor económico ha provocado una extracción masiva de estos animales y una reducción de su población. Por lo tanto, su cultivo sería de gran valor, no solo desde el punto de vista económico, sino también para ampliar el conocimiento sobre su ciclo vital y, en términos de biodiversidad, para permitir su repoblación en reservas biológicas y sectores donde la sobreexplotación ha diezmado estas especies.
Uno de los mayores retos para los investigadores de estos organismos reside en aumentar la supervivencia en su fase larvaria, un factor que limita considerablemente su cultivo. Determinar una dieta adecuada, junto con otros aspectos importantes para el cultivo de estas delicadas criaturas, permitirá tanto su producción en acuicultura como su repoblación en zonas donde, como en nuestras costas gallegas, la sobreexplotación pesquera ha diezmado a estos singulares y apetitosos seres vivos.
La unidad de Medio Ambiente Marino de la Estación Científica Marina de Toralla (ECIMAT) lleva años intentando optimizar el cultivo de larvas de langosta y determinar una dieta adecuada para aumentar su supervivencia.
Más información en:
https://oceanoecimat.wordpress.com/2015/07/08/el-cultivo-de-la-langosta-un-reto-de-futuro/